La siesta de este miércoles se vio alterada cuando patrulleros de la Departamental local y efectivos del Cuerpo de Bomberos Voluntarios —una dotación con tres miembros— se dieron cita en el salón Bomarraca, situado en Antonio Sobral al 500, en el centro sur de la ciudad.
Según se pudo conocer, los servidores públicos arribaron por una supuesta amenaza de bomba. Sin embargo, se trató de una falsa alarma que generó revuelo entre grupos de padres y madres.
El lugar fue desalojado, con motivo de que se estaba realizando en ese momento un certamen deportivo.
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El lugar fue desalojado, con motivo de que se estaba realizando en ese momento un certamen deportivo.

