"Corazón no me va a faltar"
Juliana Basualdo encara la preparación para pelear por el título mundial. “De Francia voy a volver con el título. Me voy a bajar desfigurada del ring, pero les traeré el cinturón a mis hijos”
Juliana Basualdo prepara su soñada pelea por el título mundial oro de la categoría supergallo de la AMB, el 19 de octubre en Douai, Francia, ante Segolene Lefevbre.
“Cuando firmé el contrato, fue un momento muy especial, porque significa cumplir el sueño. Se imaginarán cómo estoy desde ese día de ansiosa, casi insoportable. Leo (Rivera) se encargó de la letra chica y de contenerme. Después de tantos años de entrenar y entrenar soñando con esta oportunidad, me siento tan feliz como orgullosa de lo que realizamos”.
La pupila de Leonardo Rivera se coronó campeona nacional supergallo al vencer a Eliana Orechia el 18/5 en Córdoba, donde recuperó esa faja. “Conozco a la francesa. Ya me habían llamado para enfrentarla cuando ella reinaba en la WBO. No hubo acuerdo, pero la teníamos vista. Sabemos cómo pelea, y si bien es muy buena, voy a dejar todo para sacarla antes de los 10 rounds”.
“La Profeta” Basualdo tiene 33 años y está radicada en Villa María. “Ya es mi ciudad y la de mis hijos Tiago y Emily. Siempre dije que quería ser campeona mundial y comprarles una casa a mis hijos. Ese es el objetivo que iremos a buscar a Francia. Aunque sé que la bolsa no es muy importante, si dejo una buena imagen y vuelvo con el título, vamos a tener más chances internacionales”.
Sus sponsors son DistriVita y Carnes Don Omar, pero para esta preparación espera sumar más apoyo del sector empresarial de la ciudad. “Son muchos viajes para entrenar en Córdoba o en Buenos Aires. Quiero a la brasileña Daniela Ramos, que es tan alta como mi rival, como sparring. Para pelear por un título mundial, no se pueden escatimar esfuerzos”.
Cuenta con 12 peleas ganadas (2 por la vía rápida) y 5 perdidas. En tanto, Segolene Lefebvre (31 años) perdió su largo invicto. “Mariana Caballero es quien nos había programado esta pelea el año pasado. Pero se suspendió cuando perdí con Mazzarello en el Club Unión Central. Dios nos levanta de esos duros golpes. Todo llega a su debido tiempo. Tras perder esa pelea en noviembre, venía de que me robaran la pelea con Juárez, luego tuve el corte con Taborda y más tarde me vieron perder en un combate accidentado con Orecchia, con una caída que no fue por golpe. Todo eso me hizo entrar en un profundo bajón”.
Pero todo cambió tras la revancha en mayo con Orecchia, a la que venció por amplio margen y sumó la corona nacional. “Siento que estoy madura, en mi mejor momento. No paré de entrenar desde ese pelea y llegó la oportunidad para octubre en Francia”.
Aclaró que “hay que hacer un campamento de entrenamiento acorde a una gran pelea. Sparring de características similares, porque la francesa mide 1,70m. Vitaminas y suplementos, para que la preparación sea impecable”.
La rival fue campeona supergallo de la WBF en 2017, de la IBO en 2019 y en 2021 de la OMB. Si bien cedió el invicto de toda su carrera ante la inglesa Ellie Scotney el 13/4, cuenta con 18 peleas ganadas (sólo 1 antes del límite) y 1 perdida.
“Majestic” Lefebvre aparece como una dura adversaria. “Es de primer nivel mundial y sólo perdió ante otra chica campeona mundial. Sé que le voy a ganar, voy a dejar todo, pero tengo que tener una preparación de magnitud mundial. Corazón no me falta”.
Aclaró que “acompañé en la preparación a ‘Capricho’ (Nazarena Romero) en México y sé que es difícil ganar por puntos afuera del país. Si fui capaz de vencer a ‘Tuti’ Bopp, el 19 de octubre les voy a traer desde Francia ese cinturón mundial a Tiago y Emily. Y luego les voy a comprar una casa”.
Recordó que “me dicen La Profeta porque cuando salí de las adicciones, iba a la iglesia y siempre dije que sería campeona mundial. El pastor me puso la profeta, porque le decía que iba a ganar y cumplía. Fue un cachetazo que recibí cuando perdí con Mazzarello fue tremendo, porque significaba perder esa chance por el título mundial. Ahora tengo esa pelea en menos de 90 días”.
“Me pasó de todo en la vida y en el boxeo. A Juárez le había ganado, con Mazzarello no sentí que perdí y los cabezazos y caída con Orecchia. Siempre me levanté. Nadie puede decir que no tengo corazón porque doy todo. Con 6 peleas me le planté a Yésica Bopp y le gané. Es un deporte durísimo el boxeo, tanto en lo físico como en lo económico. Es muy difícil estar en las mejores condiciones para competir. Hoy estoy madura, feliz, tranquila. Es mi mejor momento”, dijo.
Sonríe y aclara que “ya ni me acuerdo cuando se me cruzó la idea de ser campeona mundial. Lo dije siempre. Debuté un día de diciembre y lo dije. ‘Callate un poco, si tenés una pelea’, me dijeron. Era amarga. Cuando le gané a Bopp supe que podía serlo. Leo confió en mí y me marcó. Fui la primera campeona argentina de Villa María, salí campeona latino gallo. Dejé todo de lado, me sacrifiqué mucho. Hoy pienso en esa pelea en Francia y se me pone la piel de gallina. Voy a ir a todo o nada y así me bajé desfigurada del ring, voy a volver con ese título mundial”.