Villa María | cámara del crimen |

Condenan a una organización familiar por venta de drogas

Un hombre y una mujer, con vínculo de hermanos, y la pareja de ella fueron sentenciados por tenencia y comercialización de estupefacientes

La Cámara del Crimen local condenó este miércoles a dos hombres y una mujer tras ser hallados culpables de diferentes delitos vinculados a la venta de estupefacientes, actividad que realizaban en esta ciudad y por la cual fueron detenidos en mayo del año pasado.

Las penas impuestas por el camarista Félix Martínez recayeron sobre los hermanos Andrés Ezequiel Miranda (27) y Daiana de las Mercedes Miranda (30) y el novio de esta última, Carlos Maximiliano Salguero (29).

La Justicia le impuso al menor de los hermanos Miranda, quien durante el juicio fue defendido por la abogada Florencia Vottero y su par Sebastián Elia, la pena de tres años de prisión de cumplimiento efectivo por hechos que ocurrieron en enero de 2021 y mayo de 2022.

El primero de los citados episodios se dio en la vía pública, en el marco de un control policial. En ese contexto el joven fue sometido a un palpado preventivo, procedimiento que le permitió a la Policía hallar en uno de sus bolsillos un envoltorio con 7,7 gramos de marihuana.

El segundo hecho tuvo lugar el 19 de mayo del año pasado, cuando personal de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) realizó un allanamiento en su domicilio y encontró una decena de plantas de cannabis.

Pareja narcomenudista

La mayor de los Miranda y su novio, Salguero, ambos defendidos por el abogado Roberto Javier Marcos, fueron sentenciados a las penas de tres años de prisión en suspenso, en el caso de ella, y cuatro años de cumplimiento efectivo, en el caso de él.

Según se indicó, Salguero fue condenado por vender de manera habitual y con ánimo de lucro cocaína, actividad que realizaba desde su propia vivienda, la cual compartía con la otra imputada.

El Tribunal pudo establecer que en algunas ocasiones el encartado recibía la ayuda de su pareja, quien también realizaba entregas de estupefacientes y recibía pagos en los momentos en los que su novio no estaba en la morada.