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Dos menores, las víctimas de un abusador que recibió condena

Por reiterados hechos de abuso sexual, un hombre de Ballesteros Sud fue sentenciado ayer a la pena de cinco años de prisión

Luego de confesar reiterados hechos de abuso sexual, cometidos en 2009 y 2010, fue condenado este miércoles un vecino de la localidad de Ballesteros Sud a la pena de cinco años de prisión.

La sentencia fue contra Víctor Hugo Ingrassia (55), un pintor de la región que llegó a juicio acusado por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante reiterado y abuso sexual sin acceso carnal calificado.

Los hechos que le endilgaron al vecino oriundo de Bell Ville, pero con domicilio en Ballesteros Sud, se dieron en perjuicio de dos niñas que no eran de su entorno directo pero que sí tenían un vínculo con él.

Las víctimas, que hoy ya son mayores, fueron vulneradas sexualmente en 2009 y 2010 en diferentes lugares. La mayoría de los hechos sucedieron en Villa Nueva; no obstante, también tuvieron lugar en viviendas de Villa María y Ballesteros.

Resta aclarar que el juicio fue abreviado, lo que implica que Ingrassia reconoció lisa y llanamente los cargos a partir de un pacto de condena realizado entre las partes que intervinieron.

En esta última dirección hay que mencionar que el fiscal fue Francisco Márquez y la asesora letrada del encartado, Ivana Castoldi.

En tanto, presidió la audiencia, que se realizó a puertas cerradas en el quinto piso del palacio tribunalicio, el camarista Félix Alejandro Martínez.

Lo fueron a buscar para que declare y no estaba

La detención de Ingrassia se hizo efectiva el 19 de mayo del año pasado en un colectivo que éste había abordado en Buenos Aires.

Días antes de ser arrestado, el imputado había sido citado por la Justicia para comparecer ante el fiscal, pero nunca cumplió con el llamado. A raíz de esto, el Ministerio Público Fiscal ordenó su inmediata detención.

En un primer momento, lo buscaron en su domicilio legal, del que no podía moverse sin dar previo aviso. Como la Policía no lo encontró, las investigaciones se dirigieron a dar con su paradero.

Luego se supo que el acusado había viajado a Buenos Aires con la excusa de realizar una visita familiar pero desde dicha provincia volvió rechazado, ya que no quisieron hospedarlo.

Finalmente, la detención se materializó en el colectivo que lo trajo de nuevo a Córdoba, específicamente, en Bell Ville.