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Entre los dos sumaban 15 ilícitos: uno recibió 6 años de prisión y el otro, 5 años

Dos ciudadanos con frondosos antecedentes fueron condenados ayer por la jueza Eve Flores. Un episodio de robo a mano armada, el más grave de los delitos que se les imputaba

Dos vecinos de Oncativo y Oliva con un importante historial delictivo fueron sentenciados ayer en la Cámara del Crimen por hechos que tuvieron lugar en la ciudad de Oliva en octubre del 2021.

Por esa serie de episodios que ambos optaron por confesar deberán purgar penas de 6 y 5 años de prisión de cumplimiento efectivo.

Lo dos condenados, identificados como Ignacio David De la Fuente (25) y Jonathan Emanuel Ayún (34), llegaron a juicio sumando un total de 15 hechos delictivos, los cuales fueron reconocidos lisa y llanamente ante la presidenta del Tribunal Eve Flores de Aiuto.

De la Fuente, un vecino originario de Oliva que hasta el momento de su detención estaba viviendo en Villa María, donde trabajaba en una carnicería, fue hallado culpable de dos hechos de lesiones leves y otros dos de amenazas simples, resistencia a la autoridad, coacción, daño y un grave episodio de robo calificado por uso de arma de fuego en grado de tentativa.

Vale aclarar que por esa larga lista de delitos, la jueza le impuso al encartado, quien fue asesorado por el abogado Manuel Toledo, una pena de 3 años y 4 meses de prisión, sentencia que al unificarse con una anterior quedó en la pena única de 5 años de cárcel.

En el prontuario de De la Fuente, quien llegó al juicio en libertad, había una sentencia con fecha del 17 de noviembre del 2020, jornada en la que se le impuso la pena de tres años de cárcel por situaciones de robo y hurto.

La pena más grave de este jueves se la llevó su amigo, Jonathan Ayún, vecino de 34 años originario de Oncativo pero con domicilio en Oliva que enfrentó la audiencia acusado por delitos violentos tales como lesiones leves, daño y amenazas, y otros violatorios de la propiedad privada, como son violación de domicilio, robo calificado por uso de arma y tentativa de robo, también agravado por la utilización de un arma.

Por los citados cargos, el Tribunal entendió que la pena que mejor le cabía era la de 6 años de prisión, misma pena que le había impuesto la camarista Eve Flores el 20 de febrero del 2018, cuando Ayún llegó a juicio acusado de integrar una organización que se dedicaba a la venta de drogas en Oliva y alrededores. Esa jornada, el encartado fue hallado culpable del delito de comercialización de estupefacientes agravada por la participación de tres o más personas.