La Provincia impulsa desde hace un tiempo que el mejoramiento de los caminos rurales sea una decisión que surja de los propios productores, con el acompañamiento del gobierno.
Es que entiende que la solución tiene que venir de la mano de los mismos que padecen las dificultades, principalmente cuando en temporadas de lluvia los trazas viales se transforman en canales de circulación de agua.
La iniciativa da resultados, a punto tal que varios proyectos se encuentran en marcha en diferentes puntos de la geografía provincial. En total, según confirmó el titular de Vialidad Provincial, Osvaldo Vottero, es necesario realizar un nuevo trazado en el 15% de las vías actuales.
Se trata de caminos centenarios que quedaron muy por debajo del nivel de los campos. Con el agua generando inconvenientes cada vez que llueve en cantidades superiores a lo normal, la necesidad de disponer de nuevos trazados cobra más fuerza con el paso del tiempo.
La principal dificultad ocurre cuando uno o más productores no acompañan la decisión de la mayoría: se niegan a donar una fracción de terreno para el nuevo camino. Entonces, con la necesidad de concretar la obra entendiendo que el beneficio es en general por sobre el daño particular, el Estado avanza en la expropiación.
De hecho, varios litigios de este tipo fueron resueltos en la legislatura, más precisamente en la comisión de Obras Públicas. José Luis Scarlatto es el presidente de dicha comisión y reconoció en diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA que se está aplicando una política vial “que busca el consenso entre productores y consorcios, porque hay caminos que quedaron tan abajo de la línea del campo, que caen dos gotas y se convierten en un desagüe”.
El legislador reconoció que la única solución viable “es que uno de los dos costados de los productores done una franja de tierra para poder hacer el camino nuevo arriba, y el viejo termina quedando como un desagüe. De lo contrario, el consorcio los arregla y acomoda, pero ante una lluvia se vuelve a descomponer. “Además del gasto que genera cara reparación”, sostiene.
Sin acuerdo, expropiación
Scarlatto explicó que en una gran mayoría se llegó a acuerdos, “pero hay casos en los que se procedió a una expropiación dado que es un pedazo de tierra que está en una sucesión y nadie quiere arreglar. Había una necesidad de interés público porque todos los otros productores habían donado una parte de sus campos para el camino, y en este caso no”.
El legislador comentó que el procedimiento se concreta cuando no hay alternativa, pese al interés previo para alcanzar un acuerdo: “El Estado expropia y luego abona lo que indique la ley, de acuerdo al Colegio de Tasaciones. Lo que se está intentando en muchos lugares es alcanzar una solución de fondo que va a funcionar”.
Concretamente, a la comisión llegan los pedidos de expropiación ante casos puntuales de negativa de donación de tierras. “Muchos acuerdos no pasan por acá”, porque los productores reconocen la necesidad y consideran que la nueva traza es la alternativa más viable, y al mismo tiempo la menos costosa.
“Se está abordando el tema porque los propios productores están de acuerdo. Los consorcios camineros están integrados por los propios productores, y saben el costo que implica mantener un camino, que después de la primera lluvia se torna inundable porque está muy por debajo del nivel del campo”, sostuvo Scarlatto, en consonancia a lo expresado el últimos lunes por el titular de Vialidad a este medio.
“Como todo proyecto vial de obra pública, cuando hay un interés general que está por encima del particular, pero este afecta al general, hay que proceder a la expropiación razonable”, sostuvo, y ratificó que “existe la decisión política”.
Puso como ejemplo un caso del departamento Juárez Celman “sobre un campo en sucesión, donde los herederos no se ponían de acuerdo. Desde otro lado no se podía acceder, o se tenía que dar una vuelta grande. Pero además había una escuela afectada. Ahí se tomó la decisión, luego de que varios productores aportaran lo que les correspondía. Se expropió la franja que se necesita para hacer el camino arriba”.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María
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La iniciativa da resultados, a punto tal que varios proyectos se encuentran en marcha en diferentes puntos de la geografía provincial. En total, según confirmó el titular de Vialidad Provincial, Osvaldo Vottero, es necesario realizar un nuevo trazado en el 15% de las vías actuales.
Se trata de caminos centenarios que quedaron muy por debajo del nivel de los campos. Con el agua generando inconvenientes cada vez que llueve en cantidades superiores a lo normal, la necesidad de disponer de nuevos trazados cobra más fuerza con el paso del tiempo.
La principal dificultad ocurre cuando uno o más productores no acompañan la decisión de la mayoría: se niegan a donar una fracción de terreno para el nuevo camino. Entonces, con la necesidad de concretar la obra entendiendo que el beneficio es en general por sobre el daño particular, el Estado avanza en la expropiación.
De hecho, varios litigios de este tipo fueron resueltos en la legislatura, más precisamente en la comisión de Obras Públicas. José Luis Scarlatto es el presidente de dicha comisión y reconoció en diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA que se está aplicando una política vial “que busca el consenso entre productores y consorcios, porque hay caminos que quedaron tan abajo de la línea del campo, que caen dos gotas y se convierten en un desagüe”.
El legislador reconoció que la única solución viable “es que uno de los dos costados de los productores done una franja de tierra para poder hacer el camino nuevo arriba, y el viejo termina quedando como un desagüe. De lo contrario, el consorcio los arregla y acomoda, pero ante una lluvia se vuelve a descomponer. “Además del gasto que genera cara reparación”, sostiene.
Sin acuerdo, expropiación
Scarlatto explicó que en una gran mayoría se llegó a acuerdos, “pero hay casos en los que se procedió a una expropiación dado que es un pedazo de tierra que está en una sucesión y nadie quiere arreglar. Había una necesidad de interés público porque todos los otros productores habían donado una parte de sus campos para el camino, y en este caso no”.
El legislador comentó que el procedimiento se concreta cuando no hay alternativa, pese al interés previo para alcanzar un acuerdo: “El Estado expropia y luego abona lo que indique la ley, de acuerdo al Colegio de Tasaciones. Lo que se está intentando en muchos lugares es alcanzar una solución de fondo que va a funcionar”.
Concretamente, a la comisión llegan los pedidos de expropiación ante casos puntuales de negativa de donación de tierras. “Muchos acuerdos no pasan por acá”, porque los productores reconocen la necesidad y consideran que la nueva traza es la alternativa más viable, y al mismo tiempo la menos costosa.
“Se está abordando el tema porque los propios productores están de acuerdo. Los consorcios camineros están integrados por los propios productores, y saben el costo que implica mantener un camino, que después de la primera lluvia se torna inundable porque está muy por debajo del nivel del campo”, sostuvo Scarlatto, en consonancia a lo expresado el últimos lunes por el titular de Vialidad a este medio.
“Como todo proyecto vial de obra pública, cuando hay un interés general que está por encima del particular, pero este afecta al general, hay que proceder a la expropiación razonable”, sostuvo, y ratificó que “existe la decisión política”.
Puso como ejemplo un caso del departamento Juárez Celman “sobre un campo en sucesión, donde los herederos no se ponían de acuerdo. Desde otro lado no se podía acceder, o se tenía que dar una vuelta grande. Pero además había una escuela afectada. Ahí se tomó la decisión, luego de que varios productores aportaran lo que les correspondía. Se expropió la franja que se necesita para hacer el camino arriba”.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María

