Diego Conrero es juez de Paz de Silvio Pellico, pero además el delegado del club en la Liga Villamariense de Fútbol, en la que se postuló como presidente.
Hoy Deportivo Silvio Pellico cumple 68 años. Al respecto, Diego Conrero resaltó: “En el pueblo esa fecha es muy especial y siempre procuramos que no se olviden. Sentimos orgullo por el club y nos preguntamos cómo haríamos hoy para hacer lo que hicieron los dirigentes en aquel momento”.
Agrega que, “todo a pulmón y a puro corazón, fundaron un club y edificaron su sede. Hoy sería impensado poder construir una sede como la actual. Y, sin embargo, en aquel entonces seguramente fue igual de difícil, pero haciendo donaciones, aunando esfuerzos y brindando mano de obra propia, se hicieron cosas importantes”.
Estimó: “Deberíamos volver a la fuente. Olvidarnos de los egoísmos personales, que nos llevan a pensar y decir que ‘porque está fulano no participo de mi club’. En aquel momento seguramente también existían aquellas cosas y las rivalidades políticas. Pero tenemos que pensar en que las instituciones como Deportivo Silvio Pellico tienen que estar a disposición del pueblo y no sólo mía, sino de mis hijos, de mis nietos y de quienes habiten nuestro querido pueblo”.
El club es lo más representativo
Conrero explicó: “Silvio Pellico, con zona rural, no llega a mil habitantes. El club es lo más representativo que tiene un pueblo. Son los colores del pueblo, el que nos representa en la zona. Si vos hablás del Canario, indudablemente que es Silvio Pellico. No hay otro club en el pueblo, pero además en Silvio Pellico cumple un rol social muy preponderante”, dijo.
Agregó: “Más allá de los jugadores del pueblo, que tienen la posibilidad de jugar para el club en una Liga competitiva como la Villamariense, también socialmente las fiestas importantes de la sociedad del pueblo se realizan en el club”.
Insistió: “La Cooperativa y la Municipalidad colaboran mucho con el club, porque saben que es una institución representativa e importante para el pueblo. Es lo que nos representa y lo mantenemos lo mejor que podemos y lo llevamos en el corazón”.
Un poco de historia
Conrero detalló que “el club se fundó el 24 de mayo de 1952. El primer nombre fue Los Vascos y funcionaba en una escuelita de Colonia La Internacional, que es una escuelita rural que está a dos leguas de Silvio Pellico”.
Indicó que “allí había una cancha y se funda el club. Un año después, el 3 de septiembre de 1953, se muda al corazón de Silvio Pellico, y su primer presidente fue Inocencio Conrero”.
“El 22 de diciembre de 1957 se obtiene la personería jurídica. Otra fecha importante para el club es la afiliación a la Liga Villamariense de Fútbol en el inicio del año 1985”, dijo el delegado de la entidad en la Liga del fútbol local y regional.
Conrero confesó: “Estuvimos compitiendo hasta el año 2001 y regresamos tras 14 años en 2015, con gran parte de la comisión actual presidida por Fabián Guevara, a la que se van agregando dirigentes jóvenes, que van empujando”.
“Decidimos volver en 2014 y trabajamos para eso. Costó mucho en los primeros años, porque habíamos cedido a todos los jugadores, y repatriarlos llevó años de mucho esfuerzo económico”, aseguró.
Aclaró: “Para que se den una idea, recién este año adquirimos la ficha de los últimos jugadores del pueblo que estaban en otros clubes. Ahora tenemos jugadores que son del club, no necesariamente del pueblo, que son pretendidos por otros clubes”.
“La Liga nos ayudó para volver. Claudio Martínez era su presidente y el Consejo Directivo nos permitió abonar el 50% del costo de los pases y primeros fichajes. Fue un aporte importante para nuestro retorno, como también otros clubes que volvieron a hacer fútbol recibieron en estos tiempos”, resaltó.
Lo fundamental para Conrero fue que “los jugadores del pueblo lo sintieron como una necesidad”.
Comentó: “Todo el tiempo nos decían: ‘Tenemos que volver a hacer fútbol’. Mis propios hijos jugaban en Villa María. Yo en ese momento era el presidente del Concejo Deliberante de la Municipalidad y conseguí las primeras charlas con el intendente Heraldo Romano, que también se mostró muy feliz de volver a hacer fútbol y apoyó la idea”.
Destacó: “Es imposible no vincular la política con el deporte. La Municipalidad en un pueblo es decisiva para poder participar. Romano en ese momento preguntó qué necesitábamos y nos ofreció el transporte, que nos permitió arrancar con esta nueva etapa de fútbol en el pueblo”.
Siempre resalta: “El aporte municipal es lo que permite que juguemos. Sería imposible si Leticia Alloco no nos ayudara en la actualidad. Ahora acordamos el arreglo del colectivo y lo dará en concesión al club. Deportivo tendrá transporte propio ahora”.
“Esa buena relación con la política hizo que la gestión fuera por de más exitosa, porque el costo de transporte es la erogación más grande que tiene el club. Además de no tener que pagar más pases y préstamos de nuestros propios jugadores, nos permitirá crecer”.
Recalcó: “El club también es una herramienta clave para la vida social del pueblo y la Municipalidad lo reconoce y apoya. No por posturas personales no vamos a reunirnos con los políticos”.
Con respecto a los proyectos del club, dijo: “El club está al día en IPJ. Tenemos cerca de 100 socios. Los exjugadores apoyan y siguen jugando con la camiseta de Silvio Pellico los torneos comerciales. Los contadores Pablo y Mauricio Margaría llevan los papeles. Podremos recibir subsidios y nos interesa mantener la sede por su función social y terminar de cerrar el predio. Hicimos una parte en el sector visitante. Faltan baños y vestuario local. Se apunta a crecer en infraestructura y al campo de juego”.
“Si me elijen como presidente de la Liga, Deportivo Silvio Pellico seguirá creciendo, porque el club está sobre todos. Hay jóvenes con ganas en la comisión, los viejos apoyan siempre, y nuestro club nos representa y es el orgullo de Silvio Pellico”.
“Somos un pueblo futbolero”
Conrero rememoró: “La cancha de fútbol estaba apenas entrabas al pueblo. Pero en la época del exintendente Daniel Besso se mudó al lugar actual, que se cambió por el terreno anterior, donde ya funcionaba la Cooperativa”.
Explicó: “El pueblo fue siempre futbolero. Mi papá siempre nos contaba que en su juventud iban a jugar en un camión vaquero a pueblos cercanos”.
“Había Ligas independientes y se medían con Alto Alegre, San Antonio de Litín, Cintra. Allí nació la rivalidad con Alto Alegre”, aclaró.
Recordó: “Al afiliarnos a la Liga Villamariense de Fútbol pasó a ser Sportivo Playosa nuestro clásico. Ahora sentimos como que tenemos dos clásicos: volvió el de siempre, que es el de Alto Alegre, y también con Sportivo Playosa”.
Destacó: “Esa es la razón por la cual siempre nos interesa jugar campeonatos en zona, ya que no se rompen los clásicos, que son atractivos para la gente. Yo recuerdo que cuando volvimos a jugar oficialmente en la Liga hubo más de mil personas en nuestra cancha”.
“La gente de Alto Alegre dejó los autos en la entrada e ingresaron al pueblo caminando y tirando bombas. Había 600 personas de cada lado y, por la lucha que había significado volver a jugar, son recuerdos que no se borran más”, insistió.
Explicó: “Con Alto Alegre se logró hacer inferiores con Esteban Brusa como DT. Presentamos categorías en conjunto y eso demuestra que se puede trabajar en conjunto cuando se tiene la mente abierta y ganas de crecer”.
Sostuvo: “Brusa volvió a Alto Alegre a trabajar y Capitanelli con Maidana se hicieron cargo de un gran proyecto que hoy nos permite tener todas las categorías de divisiones inferiores”.
“Somos un pueblo muy futbolero. A fines de los 80 llevamos mucha gente a Plaza Ocampo y actualmente en los playoff también. La gente desea que vuelva el fútbol”.

