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"La liquidación de US$ 5 mil millones es un mínimo, pero esperamos más"

Entusiasmado con los resultados de las primeras 48 horas del dólar soja, el secretario de Agricultura de la Nación dijo que el Gobierno es optimista. Admitió, sin embargo, que puede generar dificultades en otros sectores

A 48 horas de haber lanzado el dólar soja, el secretario de Agricultura de la Nación, el entrerriano Juan José Bahillo, se mostró optimista con la marcha de la medida y adelantó que, si bien se mencionó un objetivo de conseguir 5 mil millones de dólares durante septiembre, esa cifra es un mínimo.

En diálogo con Puntal, el funcionario admitió, sin embargo, que la decisión de mejorar el tipo de cambio para quienes tengan soja en su poder puede provocar impactos negativos en otras cadenas como la vacuna, la porcina, la avícola y los tambos. Pero aseguró que están monitoreando cómo evolucionan esos sectores y remarcó que no debería haber movimientos significativos en los precios finales de esas cadenas.

“La medida permite que los dólares que se liquidan por la venta de soja de los productores a las cerealeras y exportadoras tengan un valor de 200 pesos. Eso mejora notablemente los ingresos de los productores. Recordemos que la semana pasada, cuando vendían su producción, cobraban unos 52 mil pesos la tonelada y ahora está en 70 o 72 mil pesos, lo que representa una mejora para ellos en un momento del año en el que necesitan una inversión importante en capital de trabajo, cuando está comenzando la siembra de maíz de primera, luego viene la soja y el maíz tardío. Todo esto incluye un paquete tecnológico y una inversión importante. Pensemos que el maíz ronda los 1.200 dólares por hectárea”, recordó el funcionario nacional.

-¿Qué efecto espera que tenga?

-Esto permite recomponer capital de trabajo, mejores ingresos y, conociendo a los productores, significará una mayor apuesta. Por otro lado, es cierto que hay otro vector, como es la mejora en las reservas del Banco Central y las cuentas públicas, donde impactó rápidamente con un descenso importante en el dólar paralelo y la reducción de la brecha que es una consecuencia buscada y positiva para dar estabilidad y previsibilidad al mercado, pensando en quienes quieren invertir, especialmente en procesos productivos de mediano y largo plazo. Además, fortalece las cuentas públicas que nos da una significancia de ir mejorando la situación del Gobierno en términos macroeconómicos. No nos olvidemos que hace poco más de un mes estábamos en una situación de mayor volatilidad y más inestabilidad. A partir de agosto, con distintas medidas y acciones, se fue mitigando y se fue recuperando parte de la confianza. El Banco Central dejó de vender dólares y ahora empezamos a fortalecer las reservas. En ese sentido, comenzamos a tomar otras decisiones vinculadas a lo productivo en el último mes, como prorrogar el corte de biodiésel en el 12,5%, ampliamos la posibilidad de aumentar el porcentaje de carne vacuna al mundo, todas medidas que van en el camino de resolver las cuestiones en conjunto con los representantes del sector como la Mesa de Enlace.

-¿El resultado de los dos primeros días del dólar soja los deja conformes?

-La medida cayó indudablemente bien en los productores, también porque hubo una decisión de liquidación importante. Hubo mucho interés, mucha consulta sobre el sistema y la comercialización. Hay que tener en cuenta que hay contratos abiertos a fijar valor y se lo puede hacer durante el mes de septiembre y muchos han mostrado interés. Eso marca la voluntad de aprovechar esta ventana hasta el 30 de septiembre para vender la soja.

-¿Puede extenderse?

-La decisión es que se termina el 30 de septiembre. Sí está contemplado que, por características de comercialización y logística de la producción, teniendo en cuenta además que el 93% del poroto se procesa en aceite o harina, puede haber demoras allí y hasta algunos días de octubre, pero los contratos de venta de soja tienen como límite el 30 de septiembre para tener el valor de 200 pesos por dólar.

-El comienzo fue en línea con lo prometido por los exportadores, que van a liquidar 1.000 millones en los primeros días. ¿Los restantes 4 mil millones son el desafío?

-Los 4 mil millones de dólares restantes van a ingresar. Entendemos que, por las consultas hechas los días previos a que tomáramos la medida, porque fue muy evaluada y llevó un período de acuerdo con cerealeras exportadoras, el ingreso de esos 5 mil millones están asegurados. Nosotros creemos que los productores van a vender soja y se va a comercializar incluso por un valor superior, ya que esos 5 mil millones serían un valor mínimo. Pero queremos ser cautos y responsables a la hora de generar expectativas.

-Del otro lado hay sectores que tienen subproductos de la soja como insumo y están preocupados por el alza de costos. ¿Cómo evalúa esa situación?

-Los estudios que tenemos hasta ahora nos dan que, en el sector avícola, el incremento en el producto final, es decir, cómo el expeller influye en el balanceado y ese alimento a su vez en la carne, es un 2,5% a 3%. En bovinos, podría ser un poquito más el impacto y, en lácteos, estaría en torno a ese porcentaje. Obviamente que impacta, pero no es algo que ponga en riesgo el punto de equilibrio de los establecimientos. De todos modos, lo vamos a seguir de cerca porque no es nuestro ánimo quebrar la ecuación de otras actividades.

-Por otro lado, ¿hay posibilidad de que suba el precio del maíz al retraerse su comercialización?

-Puede ser un escenario que ocurra, no lo niego. No tengo humildemente la capacidad de interpretar la voluntad de los productores. También depende de la necesidad de financiamiento y de pesos que tengan en las próximas semanas. Es un temor válido, no obstante pensamos que no tiene por qué resentirse el abastecimiento a las cadenas, que sería lo más grave; que no tengamos maíz disponible y eso complique el abastecimiento a las cadenas avícola, de cerdos, feedlots o tambos. Y si bien llevamos dos días con la medida, hasta ahora no tenemos indicadores que nos muestren que pueda haber retracción en la venta de maíz y por lo tanto una suba en los precios de ese cereal.

Nicolás Pino pidió a los exportadores que no se pasen de vivos

Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), se hizo eco de una baja del precio en la rueda de negocios ayer, cuando la tonelada de soja se ubicó en $ 69.000, y advirtió a los compradores: “No se pasen de vivos”. El dirigente se pronunció así en diálogo con el diario La Nación, mientras antes en su cuenta de Twitter había señalado: “La situación que atraviesa el mercado de granos en estas últimas horas no puede prestarse al juego de los oportunistas de siempre en perjuicio del bolsillo de los productores”.

“¿Cuál es la capacidad de pago de los compradores? Porque si es entre 350 y 360 dólares por tonelada, eso da 75.000 pesos, si se lo multiplica por $ 200. Sabemos que Chicago bajó un 5%, pero de ahí a bajar de un día para otro genera mucho ruido”, remarcó Pino.

El domingo pasado, durante el anuncio de la medida, el ministro de Economía, Producción y Agricultura, Sergio Massa, había asegurado que el productor iba a recibir por cada tonelada de soja “arriba de los $ 70.000″. En rigor, con mejor precio, según informó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) ayer hubo operaciones por casi 800.000 toneladas, el “volumen de negocios más alto desde marzo de 2017″. Para los exportadores, en tanto, el volumen negociado fue de un millón de toneladas. “Entre las operaciones registradas el lunes, los principales rubros fueron los contratos de compraventa, con 437.500 toneladas a un valor promedio de $ 71.386 por tonelada”, indicó la Bolsa.

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