“Todos hablamos del potencial de la energía y la minería, pero pocos reparan en la extraordinaria reacción de nuestros productores agropecuarios a las bajas de impuestos que hemos hecho a las exportaciones (retenciones) e importaciones (aranceles a bienes de capital, herbicidas, equipos de riego, permiso para importar maquinaria usada, etc)”, subrayó el ministro en un posteo en redes sociales.
Pero las respuestas de los productores no se hicieron esperar: muchos le remarcaron la necesidad de acelerar la baja y eliminación de retenciones para potenciar ese círculo virtuoso y aumentar el volumen de granos. Entre las opiniones que se ligaron al posteo del funcionarios hubo muchos comentarios que apuntaron al efecto climático para proyectar la buena cosecha y también quienes le señalaron el atraso cambiario, que empieza a ser un tema de conversación en los pasillos del agro. Es que, con un dólar que vale cada vez menos y costos en pesos que van en alza, todos miran los márgenes de la soja y son cada vez más exiguos, mientras en algunas zonas ya perforan la línea de rentabilidad.
Por eso, una de las opiniones en las redes apuntó en esa dirección: “El productor cobra 170 dólares el maíz; 334 dólares la soja y 190 dólares el trigo. No hay rentabilidad”.
Caputo sostuvo que “subió fuertemente la inversión y la producción apunta a una cosecha récord para este año” y estimó que en un “escenario conservador, las exportaciones aumentarían en 3.700 millones de dólares con respecto al año pasado”.
“En un escenario de precios y producción más alto (algo que se está convalidando), las expo treparían a casi 42 mil millones de dólares. Esto es 8.700 millones más que el año pasado”, indicó en el posteo el funcionario.
Caputo afirmó que “el agro está en un boom absoluto y va a ser, como siempre, un motor clave para el crecimiento económico en los próximos años”.
Además de cientos de productores que comentaron el posteo de Caputo, también Coninagro Córdoba se sumó a las repercusiones y juntó en un párrafo muchos de los puntos expresados individualmente por distintas voces individuales: “Una suba del tipo de cambio puede mejorar la situación del productor y propietario de la tierra, pero también puede trasladarse a inflación. En cambio, eliminar los derechos de exportación mejora el precio y reduce costos para quienes producimos -y estamos comprometidos con los números- sin generar ese impacto negativo”, explicó la entidad cooperativista de Córdoba, dejando de lado una mejora por el lado del tipo de cambio como opción.