El sangriento episodio, de acuerdo a lo que relataron los allegados de Ferreyra, se produjo el 6 de octubre.
Mónica, una de las hermanas de Eduardo, contó que el crimen fue “a traición y por la espalda”.
“Lucas Unzeta, su cuñado, lo apuñaló por la espalda y mi hermano falleció en el acto”, expresó la mujer.
“Venimos a Tribunales porque el asesino está suelto, porque la jueza (Nerina) Gamero lo dejó en libertad. Tenía 17 años cuando mató a mi hermano, pero tres días después de salir en libertad, cumplió 18”, agregó.
Como el presunto autor del hecho tenía 17 años, el Juzgado de Menores, en ese momento, dispuso que el joven quede alojado en el Complejo Esperanza, espacio que recibe a los menores con causas en la Justicia.
Las hermanas del hombre asesinado expusieron que días atrás sufrieron intimidaciones del presunto homicida, quien -según contaron-les hizo llegar una foto donde se exhibían armas, acción que fue tomada como una amenaza.
“Anda en la calle como si nada, estuvo a unas cuadras de nuestras casas, nos sentimos desprotegidos, tememos por nuestra seguridad y la de nuestros hijos”, comentó Mónica.
Sobre el hecho
Las hermanas de Ferreyra desmintieron rotundamente una versión que se instaló en torno al crimen, y que señalaba que el fallecido fue asesinado porque le estaba pegando a su pareja, es decir, a la hermana del presunto homicida.
Y en ese sentido, hicieron saber que hay un video del hecho, material que ya está en la Justicia.
“En las imágenes se ve que mi hermano viene caminando por la calle, y que él (Unzeta) se baja de la bici, lo intercepta con la cuchilla y le da a mi hermano por la espalda. No sabemos el motivo”, dijeron.
Las mujeres que encabezaron el reclamo en Tribunales aclararon además que Eduardo se había distanciado de su novia antes del crimen.
“Eduardo se separó y se fue a vivir a la casa de mis padres. Un sábado lo empezaron a llamar por teléfono, le insistían que vaya a la casa de su ex, el celular de mi hermano es una prueba clave porque ahí están todas las llamadas recibidas”, se dijo este jueves.
Sobre la jornada del hecho, mencionaron: “Mi hermano estuvo en la casa de ellos el domingo al mediodía, subió un estado a su Facebook a las 12, mostrando que estaba acostado en la cama de ellos. Después no sabemos qué pasó. Al rato matan a mi hermano. Nosotros nos enteramos casi a las 17 horas por un tercero, porque la Policía nunca nos avisó. Cuando largaron al asesino nos enteramos porque mi sobrina se lo choca de frente, nunca nos notificaron que el asesino ya estaba suelto”.
Ante la pregunta sobre si existía algún conflicto, contaron que no había problemas, que Eduardo adoraba a su cuñado, a quien le decía que siempre lo iba a proteger.
Las amenazas recibidas, según comentaron, ya fueron denunciadas, y ahora resta que la Justicia evalúe si pueden servir para avanzar en una nueva imputación.
“Eduardo era un excelente hermano, hijo y padre, trabajador, jamás tuvo problemas con la Justicia, era un chico muy laburador, trabajaba en la albañilería, y cuando podía se iba al Mercado de Abasto a seguir trabajando, le llevaba cosas a mi papá, a mis hermanas, no merecía morir así, murió de una puñalada al corazón”, se lamentó otra de sus hermanas, Lorena.