El consumo promedio de carne vacuna, por habitante, cayó casi veinte kilos en la última década en nuestro país. Una postal concreta del deterioro de las economías familiares en los últimos años, en los que el consumo de carne ha tenido que diversificarse, tanto por los precios de los cortes vacunos como por la retracción en el poder adquisitivo de la población.
Las estadísticas del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) marcan que el promedio de consumo de carne, por habitante, en 2009 era de 68,7 kilos; se pasó a 51 kilos por habitante en el año que está terminando.
Incluso, con la falta de recopilación de los datos de noviembre y diciembre, los valores pueden llegar a bajar un poco más.
Menor consumo
Según las estadísticas acumuladas mes a mes durante el año, por parte del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna, el mes de mayor consumo de carne durante 2019 ha sido julio, cuando el promedio del consumo per cápita de carne vacuna llegó a 58,4 kilos.
En el otro extremo, el mes en el que menos carne de vaca se consumió en Argentina, fue junio, cuándo el promedio llegó apenas a 46,1 kilos por habitante.
Hace una década, los meses de mayor consumo de carne marcaban registros superiores a los 70 kilos por habitante, e incluso los de menos consumo, superaban los 60 kilos. Otro país, con sólo diez años de diferencia.
Los precios de la carne, y en muchos casos la pérdida del poder adquisitivo de la población, así como también las modas -aunque en menor medida- no hicieron más que cambiar los hábitos de consumo, en donde creció la ingesta de carnes alternativas, como el pollo y el cerdo, principalmente.
En nuestra ciudad, recientemente se conocieron las estadísticas de consumo de carnes, en donde se reafirma la misma situación que en el resto del país, con las correspondientes bajas en el consumo de carnes de vaca, y la suba en las carnes de otros animales.
Caída pronunciada
Si bien, las estadísticas dan cuenta de una caída notable en los últimos diez años, el consumo de carne vacuna también tuvo algunos intentos de recuperación. Aunque la caída registrada este año muestra una enorme baja, incluso comparada con el año pasado, cuando el promedio por habitante también venía en baja, pero había cerrado en 56,5 kilos por habitante.
Juan Drovandi. Redacción Puntal
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Incluso, con la falta de recopilación de los datos de noviembre y diciembre, los valores pueden llegar a bajar un poco más.
Menor consumo
Según las estadísticas acumuladas mes a mes durante el año, por parte del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna, el mes de mayor consumo de carne durante 2019 ha sido julio, cuando el promedio del consumo per cápita de carne vacuna llegó a 58,4 kilos.
En el otro extremo, el mes en el que menos carne de vaca se consumió en Argentina, fue junio, cuándo el promedio llegó apenas a 46,1 kilos por habitante.
Hace una década, los meses de mayor consumo de carne marcaban registros superiores a los 70 kilos por habitante, e incluso los de menos consumo, superaban los 60 kilos. Otro país, con sólo diez años de diferencia.
Los precios de la carne, y en muchos casos la pérdida del poder adquisitivo de la población, así como también las modas -aunque en menor medida- no hicieron más que cambiar los hábitos de consumo, en donde creció la ingesta de carnes alternativas, como el pollo y el cerdo, principalmente.
En nuestra ciudad, recientemente se conocieron las estadísticas de consumo de carnes, en donde se reafirma la misma situación que en el resto del país, con las correspondientes bajas en el consumo de carnes de vaca, y la suba en las carnes de otros animales.
Caída pronunciada
Si bien, las estadísticas dan cuenta de una caída notable en los últimos diez años, el consumo de carne vacuna también tuvo algunos intentos de recuperación. Aunque la caída registrada este año muestra una enorme baja, incluso comparada con el año pasado, cuando el promedio por habitante también venía en baja, pero había cerrado en 56,5 kilos por habitante.
Juan Drovandi. Redacción Puntal

