Miembros del COE Regional, autoridades municipales de las dos ciudades y fuerzas de seguridad anunciaron la implementación de mayores controles para evitar las juntadas, en virtud del incremento de la curva de contagios que se advierte en el conglomerado Villa María y Villa Nueva.
De hecho, en la actualidad los casos se duplican cada 9 días, cuando al menos se demandan el cumplimiento de un ciclo de 14 días. En conferencia de prensa, el titular del COE y director del Hospital Pasteur, Sergio Arroyo, explicó que “actualmente en la semana sanitaria estamos duplicando los casos alrededor de 9 días. Cuando se duplican en un lapso menor a un ciclo viral, no es bueno. Lo ideal es esperar los 14 días”.
“Cuando un caso es positivo se tiene que tratar de identificar a los contactos estrechos, que son las personas que tuvieron con el positivo a menos de un metro y medio sin el uso de barrera por un tiempo mayor a 15 minutos”, explicó el facultativo, y reconoció que en la actualidad “tenemos alrededor de 400 personas aisladas por ser contactos estrechos de positivos. Cuando empezaron los primeros casos, el grupo que se contagia tiene una media de 17-18 años y después de 25 a 30 años. Entre los 20 y 30 años es la edad de la gente que se está contagiando actualmente. Esto es igual en las dos ciudades”.
Explicó además que los contactos estrechos ya no son pares, “sino personas mayores y vulnerables por la edad”. Mencionó que los jóvenes que se están enfermando, cuando se hace el estudio epidemiológico que determina los contactos estrechos, el número es alto “porque todos tienen una fiesta, juntada o evento. Entonces el número se multiplica. Esto nos preocupa y convoca para ver de qué manera podemos incidir para tratar de evitar que la curva se siga suplicando en un tiempo menor a los 14 días”.
En tanto, la fiscal Juliana Companys afirmó que desde las 3 fiscalías “se dispuso hacer un cumplimiento estricto del aislamiento, y el que no lo cumpla tendrá un proceso penal. No sólo hacer responsable al adolescente que haga la fiesta o reunión en el domicilio, sino también el titular dominial que autoriza”. Para ello, se reforzarán los controles con personal policial, Gendarmería, Policía Federal y Seguridad Ciudadana, quienes “van a llevar a cabo los procedimientos y desde las fiscalía los procesos penales”.
Por su parte, el intendente Natalio Graglia, no ocultó su preocupación “por lo que se viene generando día a día. Se hace un esfuerzo y trabajo para frenar esta curva, que es difícil de sostener por el sistema sanitario nuestro. Vamos a hacer el esfuerzo para intensificar más –los controles- y se tome conciencia”.
“Lo que organizan las juntadas hacen un análisis egoísta. Esto va en contra de la flexibilización que se logró en ambas ciudades. Hay que tratar de que se tome conciencia. Si seguimos avanzando en esta curva vamos a perder beneficios que van a traer consecuencias negativas desde lo económico. Valoremos lo que logramos conseguir”, insistió.
Finalmente, el titular del Ejecutivo villamariense, Pablo Rosso, instó a trabajar “mancomunadamente en pos del bienestar de la ciudadanía. Venimos implementando diferentes herramientas. Los casos están centrados en Villa María y Villa Nueva”.
Por más de que “estemos cansados, este es el momento para poner lo máximo y evitar la mayor cantidad de casos. Tenemos que pedir el mayor esfuerzo. Queremos que no se enfermen personas, y mucho menos las de riesgo. Hay 400 contactos estrechos entre ambas ciudades, y el 33% son personas de riesgo o con enfermedades previas”.
Recalcó que el mensaje “debe ser claro ni alarmante, debe proporcionar tranquilidad y responsabilidad. Compromiso individual en el esfuerzo colectivo”.

