Según un informe del Centro de Estudios y Proyectos Judiciales del Poder Judicial, en la provincia de Córdoba se cometieron 20 femicidios: el 63 por ciento de los crímenes (doce casos) ocurrieron en el interior y el 5 por ciento (del total) se produjo en el marco de violencia sexual.
Villa María fue uno de los escenarios. La primera muerte violenta del 2019 se registró durante la mañana del sábado 5 de octubre, en un domicilio de calle Colabianchi 560, en barrio Lamadrid. La víctima, Carmen Raquel Gómez, de 67 años, cuidaba a una mujer en esa vivienda, cama adentro.
El día previo, Osvaldo Raúl Quevedo, de 58, fue a un local bailable y, como trascendió en aquel momento, alguien le comentó que la mujer, que había sido su pareja durante alrededor de tres décadas, estaba saliendo con otra persona. Poco tiempo antes, al parecer, también se lo habían dicho.
Aproximadamente a las siete de la mañana fue hasta la casa donde se encontraba Gómez. Ella lo atendió, discutieron y él la apuñaló con una cuchilla de cocina (que fue secuestrada) en el estómago. Si bien la mujer fue trasladada al Pasteur, minutos antes del mediodía murió por la gravedad de las lesiones (las heridas también develaron que la damnificada intentó defenderse).
Quevedo, por su lado, escapó tras el grito de un vecino que intervino, pidió una ambulancia e intentó seguir al atacante.
Casi al mismo momento que se produjo el deceso, el hombre se entregó en la Unidad Judicial. Cabe recordar que se lo imputó por homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género. Es defendido por la asesora letrada Silvina Muñoz, está alojado en la cárcel de Bouwer y el 27 de noviembre le dictaron la prisión preventiva. Otro dato para mencionar es que la víctima había solicitado en dos oportunidades órdenes de restricción.
En el caso participó la fiscal Silvia Maldonado, quien subrogó a la funcionaria Juliana Companys que estaba de licencia por compensación de Feria.
Ana Beatriz Fernández, de 52 años, fue la segunda víctima del 2019 en la ciudad. Policías la encontraron sin vida en un domicilio de Malvinas Argentinas 2270, en barrio San Juan Bautista, casi a las doce y media de la noche del sábado 28 de diciembre.
Por el hecho se lo detuvo, unas dos horas más tarde, a Jonathan Leonardo González, de 28, acusado de haberla asesinado con una cuchilla de carnicero. El hombre estaba en la casa de su hermano, en Arenales y Estados Unidos, en barrio La Calera. Al igual que en el caso anterior, se lo imputó por homicidio doblemente calificado.
En este caso, también el agresor había sido denunciado por la mujer por hechos violentos. Aunque estuvo preso por algunos días y se dispuso una orden de restricción, la Fiscalía interviniente en ese entonces optó por liberar a González porque no poseía antecedentes penales.
La mayoría, con arma blanca
En correspondencia con el informe mencionado al inicio, la mayoría de los sucesos fueron perpetrados con un arma blanca: son diez. Por otra parte, mientras en seis se consumaron sin ningún elemento, en los cuatro restantes se utilizó un arma de fuego. En los dos casos acaecidos en la ciudad, como se describió, se usaron cuchillas.
Las edades y los vínculos
Respecto de la edad de las mujeres asesinadas, la mayoría tenía entre 21 y 30 años: fueron cinco. Por otra parte, cuatro tenían entre 16 y 20, tres entre 51 y 50 y la misma cantidad entre 51 y 60, y más de 60 (Gómez y Fernández están comprendidas en estas últimas franjas etarias). Dos tenían entre 31 y 40, y ninguna menos de 16.
En relación a los vínculos entre víctima y victimario, el porcentaje mayor está comprendido por una relación de pareja: era el 55 por ciento. En el 25 por ciento eran ex pareja y el 20 restante se corresponde con la categoría “otros”. En este marco, es necesario resaltar que el 40 por ciento de las mujeres convivía con el atacante y el 25 por ciento ya había formulado una denuncia con anterioridad en contra de los agresores.

