Meses atrás, la oficial Jésica Peña y su pareja, Luciano Andrada, fueron detenidos en el marco de una investigación que llevó adelante la Justicia por la venta de droga. Ambos eran integrantes de la Fuerza Policial Antinarcotráfico; la mujer desempeñándose al frente de la delegación local y el masculino integrando la dependencia con asiento en Bell Ville, en un caso que generó alto impacto puertas adentro de la fuerza, pero principalmente en la sociedad.
Al respecto, Gessino indicó que ya quedó firme la prisión preventiva. “Hemos resuelto medidas cautelares de manera negativa, entre ellas la prisión domiciliaria de la mujer. Esa resolución fue confirmada por el Juzgado de Control de ese y no apelada por el abogado defensor, por lo cual quedó firme. Estamos en las instancias finales; completada la investigación, los testimonios, e incorporación de las pericias de sustancias secuestradas quedaría la elevación de la causa a juicio”.
Si bien descartó que la causa propiamente dicha que derivó en la detención de dos uniformados haya generado inconvenientes internos, si lamentó “haber tenido a una persona que fue capacitada de manera intensa por la Provincia en la lucha de este flagelo, por motivos seguramente económicos se desvió del camino correcto. Uno siente pena porque no era el fin por el cual cobraba un sueldo por parte de la Provincia y ciudadanos, que se esmeran en pagar impuestos para investigar a narcomenudistas. Ver involucrado a una persona que estaba a cargo de eso causa dolor. No obstante eso, se actúa conforme a cualquier delincuente; se ordenó detención y se labraron actuaciones como corresponde. Se le da el mismo tratamiento”.

