El proyecto, impulsado por científicos de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), comenzó recientemente la fase 1 de ensayos clínicos en humanos luego de recibir la autorización de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa).
Según explicó la investigadora Tatiana Sampaio en diálogo con la agencia Xinhua, esta nueva etapa buscará comprobar la seguridad del tratamiento y analizar si los resultados observados en laboratorio y en modelos animales pueden replicarse en personas.
“Estamos entrando en una etapa decisiva”, afirmó la científica, al remarcar que el avance representa “un momento histórico para la ciencia brasileña” tras casi tres décadas de investigación.
La polilaminina es una versión modificada de la laminina, una proteína natural vinculada a la regeneración neuronal y a la organización de tejidos. De acuerdo con los especialistas, la sustancia funciona como una especie de estructura biológica capaz de estimular conexiones nerviosas y disminuir procesos inflamatorios en la médula espinal dañada.
Los primeros estudios clínicos se realizan con pacientes que sufrieron lesiones medulares recientes en la región torácica. En esta etapa inicial participarán cinco voluntarios y el principal objetivo será evaluar posibles efectos adversos del tratamiento.
Sampaio sostuvo que uno de los mayores desafíos es mantener la cautela frente a la expectativa generada entre pacientes y familiares.
“La esperanza es legítima, pero la ciencia exige tiempo y validación”, señaló la investigadora.
Estudios preliminares realizados por el equipo brasileño mostraron mejoras parciales en funciones motoras tanto en animales como en algunos pacientes que accedieron al tratamiento experimental mediante autorizaciones judiciales.
Según detallaron los investigadores, seis de ocho pacientes tratados en esas experiencias presentaron algún grado de recuperación motora.
El proyecto cuenta además con apoyo de la farmacéutica brasileña Cristália, cuyo presidente, Ogari Pacheco, destacó el valor estratégico del desarrollo científico nacional.
“Es un proyecto totalmente brasileño, desarrollado en universidades públicas y con tecnología nacional”, expresó el empresario.
A pesar del entusiasmo generado, especialistas independientes pidieron prudencia hasta contar con estudios más amplios y revisados por la comunidad científica internacional.
En ese sentido, la microbióloga Natalia Pasternak advirtió que los ensayos deberán cumplir protocolos rigurosos para validar la eficacia del tratamiento en humanos.
Por su parte, el neurocirujano Paulo Niemeyer Filho consideró que la investigación representa una de las iniciativas más relevantes surgidas en América Latina en el campo de la regeneración neural.
“Todavía es temprano para hablar de cura, pero los resultados iniciales justifican plenamente el interés científico internacional”, sostuvo el especialista.
FUENTE: Agencia Noticias Argentinas