Acaso Fanny Bustos y Agustina Ottani jamás imaginaron protagonizar un film sobre sus propias vidas. Y es que, quizás, ya tenían demasiado con aquel otro papel; ese que debían desempeñar cada día cuando en Villa María aún no existía ni por asomo algo llamado “realidad trans”. Y es que ambas fueron “pioneras” de ese otro documental, el que se filmaba sin cámaras en los días de la vida y sólo era registrado por el ojo de sus memorias. Ese otro documental sin libreto que no permite ensayo ni pruebas; sólo pruebas de “ensayo-error” en plena escena.
Sin embargo, años después y cuando eso que hoy se llama “realidad trans” se ha convertido en un “tema de agenda” (al menos en toda organización de derechos humanos o gobierno inclusivo que se precie) esta película “de cine” viene a dar testimonio de aquella otra. Y a Fanny y Agustina se han sumado la pequeña “Cocó” (Constanza), niña trans villanovense de 11 años y su mamá, Valeria. Acaso como una “ampliación del campo de batalla” de una realidad que no se termina en un quirófano.
Hable con Ellas
Pero mejor que a esto lo explique la directora, la ecuatoriana Ana Belén Barragán, que cursa el último año de la Licenciatura de Diseño y Producción Audiovisual de la UNVM.
“La consigna era hacer un documental para la materia Diseño 5, que dirige Pedro Klimovski. Yo quise que fuera netamente social y me puse a buscar temáticas invisibilizadas en la ciudad y me encontré con esta. Yo nunca había conocido una persona trans ni en Ecuador ni acá, así que empecé a investigar, ver documentales y leer la ley de identidad de géneros. Me puse en contacto con ATTTA de Villa María y finalmente la llamé a Fanny, que es una de las referentes. Le pregunté si quería charlar un rato y le comenté la idea que tenía. Luego se sumaron Agustina, y después “Cocó” y su mamá Valeria. Digamos que primero fue hacer el trabajo de campo y luego filmar, donde se sumaron Ornella, Leyla y Sofía.
-¿Y cómo reaccionaron las chicas ante tu idea?
-Les encantó. Creo que tuvo que ver con que no buscamos hacer un documental con morbo ni culpabilizar a nadie ni victimizar a nadie. Quisimos mostrar la parte más humana de ellas y ponernos como espectadores sensibles y vulnerables. Fue un enfoque muy personal y eso les gustó mucho.
-¿Qué descubriste en tu trabajo de campo?
-Me encontré con muchos contrastes, que fue lo que más me sorprendió. Como las chicas son de diferentes edades, viven realidades muy distintas. Hay mucha injusticia en lo que se refiere a cupos laborales, por ejemplo. Pero también se nota que hay un cambio. La sociedad está empezando a entender mejor los derechos que ellas reclaman.
-¿Cuánto tiempo te llevó filmar el documental y cual fue tu enfoque cinematográfico?
-Lo hicimos en dos meses, entre mayo y junio. Fue poco tiempo para la cantidad de escenas que hay. Las grabamos en el lugar de trabajo y en la casa, con amigos y en actividades cotidianas... Cinematográficamente quise que las protagonistas nos vayan llevando a través de un hilo conductor, que es una conversación. Si bien las entrevistas son separadas, la conversación es una sola. Como además filmamos en varios lados, hay mucho para ver; muchas locaciones y pedazos de la realidad villamariense que hablan por sí solas.
-Además de Agustina y Fanny, hay una niña trans y su mamá ¿Qué me podés decir de la realidad de “Cocó”?
-Que “Cocó” es alguien que no se siente identificada con su género, a pesar de que no ha pasado por una cirugía. Es un niño de 11 años que se siente nena. Y de hecho ya se hizo el cambio de DNI. Ahora se llama Constanza; de ahí el sobre nombre de “Cocó”. Valeria es su mamá y nos aportó una mirada muy interesante. Ella no tenía idea de este mundo, pero a raíz de “Cocó” se tuvo que empezar a informar para que su hija tenga los mismos derechos que los demás niños.
-¿Como ves el tema de la concientización de esta realidad en Villa María?
-Creo que falta información para las personas en general; es decir para aquellos que no tienen un amigo o un familiar que vivan esta realidad. Yo personalmente, desmentí todos mis estereotipos sobre las personas trans con este film. Y eso que estoy casada con una mujer y quizás no debiera tener este prejuicio.
-¿Y cómo es que, al abrazar el matrimonio igualitario, no se te ocurrió hacer un documental sobre ese tema?
-Se me ocurrió, pero me pareció que el tema del matrimonio igualitario estaba más aceptado y que a la temática trans le faltaba difusión y concientización. Por eso el documental está hecho para todo público, de manera que las personas que no somos trans y no podemos acceder a esa información la puedan ver y se puedan informar. Ese es el público que más nos interesa que venga esta noche.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María
Comentá esta nota
Hable con Ellas
Pero mejor que a esto lo explique la directora, la ecuatoriana Ana Belén Barragán, que cursa el último año de la Licenciatura de Diseño y Producción Audiovisual de la UNVM.
“La consigna era hacer un documental para la materia Diseño 5, que dirige Pedro Klimovski. Yo quise que fuera netamente social y me puse a buscar temáticas invisibilizadas en la ciudad y me encontré con esta. Yo nunca había conocido una persona trans ni en Ecuador ni acá, así que empecé a investigar, ver documentales y leer la ley de identidad de géneros. Me puse en contacto con ATTTA de Villa María y finalmente la llamé a Fanny, que es una de las referentes. Le pregunté si quería charlar un rato y le comenté la idea que tenía. Luego se sumaron Agustina, y después “Cocó” y su mamá Valeria. Digamos que primero fue hacer el trabajo de campo y luego filmar, donde se sumaron Ornella, Leyla y Sofía.
-¿Y cómo reaccionaron las chicas ante tu idea?
-Les encantó. Creo que tuvo que ver con que no buscamos hacer un documental con morbo ni culpabilizar a nadie ni victimizar a nadie. Quisimos mostrar la parte más humana de ellas y ponernos como espectadores sensibles y vulnerables. Fue un enfoque muy personal y eso les gustó mucho.
-¿Qué descubriste en tu trabajo de campo?
-Me encontré con muchos contrastes, que fue lo que más me sorprendió. Como las chicas son de diferentes edades, viven realidades muy distintas. Hay mucha injusticia en lo que se refiere a cupos laborales, por ejemplo. Pero también se nota que hay un cambio. La sociedad está empezando a entender mejor los derechos que ellas reclaman.
-¿Cuánto tiempo te llevó filmar el documental y cual fue tu enfoque cinematográfico?
-Lo hicimos en dos meses, entre mayo y junio. Fue poco tiempo para la cantidad de escenas que hay. Las grabamos en el lugar de trabajo y en la casa, con amigos y en actividades cotidianas... Cinematográficamente quise que las protagonistas nos vayan llevando a través de un hilo conductor, que es una conversación. Si bien las entrevistas son separadas, la conversación es una sola. Como además filmamos en varios lados, hay mucho para ver; muchas locaciones y pedazos de la realidad villamariense que hablan por sí solas.
-Además de Agustina y Fanny, hay una niña trans y su mamá ¿Qué me podés decir de la realidad de “Cocó”?
-Que “Cocó” es alguien que no se siente identificada con su género, a pesar de que no ha pasado por una cirugía. Es un niño de 11 años que se siente nena. Y de hecho ya se hizo el cambio de DNI. Ahora se llama Constanza; de ahí el sobre nombre de “Cocó”. Valeria es su mamá y nos aportó una mirada muy interesante. Ella no tenía idea de este mundo, pero a raíz de “Cocó” se tuvo que empezar a informar para que su hija tenga los mismos derechos que los demás niños.
-¿Como ves el tema de la concientización de esta realidad en Villa María?
-Creo que falta información para las personas en general; es decir para aquellos que no tienen un amigo o un familiar que vivan esta realidad. Yo personalmente, desmentí todos mis estereotipos sobre las personas trans con este film. Y eso que estoy casada con una mujer y quizás no debiera tener este prejuicio.
-¿Y cómo es que, al abrazar el matrimonio igualitario, no se te ocurrió hacer un documental sobre ese tema?
-Se me ocurrió, pero me pareció que el tema del matrimonio igualitario estaba más aceptado y que a la temática trans le faltaba difusión y concientización. Por eso el documental está hecho para todo público, de manera que las personas que no somos trans y no podemos acceder a esa información la puedan ver y se puedan informar. Ese es el público que más nos interesa que venga esta noche.
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María

