La investigación se inició a partir de denuncias anónimas que alertaban sobre la situación dentro de la residencia.
La Defensoría de los Derechos de las Personas Adultas Mayores constató que los adultos mayores vivían en malas condiciones y presentaban problemas de salud vinculados al estado del lugar.
Según se informó, en una primera instancia se analizaron videos en los que se observó la presencia de plagas, colchones en mal estado y lesiones compatibles con picaduras en los residentes.
Posteriormente, durante una inspección, se verificó la existencia de chinches, falta de higiene, olores persistentes y ropa de cama en condiciones inadecuadas.
A partir de estos resultados, se dispuso la clausura preventiva del establecimiento, la intervención del Ministerio de Salud provincial y del municipio, y la reubicación urgente de los adultos mayores para garantizar su integridad.
Además, el caso fue denunciado ante el Ministerio Público Fiscal para investigar posibles responsabilidades penales de los responsables.