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A la cancha: San Martín inició sus entrenamientos individuales

El Tricolor volvió a abrir sus puertas y recibió a las divisiones infantiles de rugby y hockey con entrenamientos individuales, recreación y mucha diversión

“Es una linda situación después de tanto esperar. Ahora estamos trabajando en el cronograma de horarios y la logística de cada división tanto de hockey como de rugby. El club no es club si no hay gente, necesita de sus jugadores y deportistas y también cada uno de los protagonistas quiere volver”, decía hace unos días atrás Anelia Veronese, coordinadora de hockey del club a este diario sobre los preparativos.

Los directivos de San Martín trabajaron mucho para poder abrir sus puertas y de alguna manera volver a ser.

La entidad tricolor abrió sus puertas el lunes para las divisiones menores y los seguirá el resto de los componentes de la institución.

En una primera instancia el club estaría abierto desde la mañana hasta las 20 horas, que es lo permitido por las autoridades.

Hay que tener en cuenta que los entrenamientos son trabajos en el gimnasio con calistenia y distanciamiento, mientras que en la cancha de hockey se realiza con palo y bocha con trabajos específicos de técnica individual y en células para que cada jugadora tenga su lugar y no estén en contacto entre ellas ni con los entrenadores.

La actividad calistenia es un sistema de ejercicios físicos con el propio peso corporal en el que el interés está en los movimientos de grupos musculares grandes.

Los entrenamientos tuvieron una hora de duración y se contó media hora entre un trabajo y el otro para realizar la desinfección correspondiente de lugares comunes, bochas y sitios de paso de cada uno de los integrantes del club.

Además, en el ingreso al club hubo un estricto con control de temperatura, antecedentes de quienes entran con una declaración jurada, que a los menores se la deben completar los padres y en la que tiene que estar claro que no hubo contactos ni síntomas en los últimos 14 dias.

El regreso contó con muchas caras felices de los niños y también de los entrenadores. El club estuvo cerrado por más de siete meses y la algarabía fue notable en cada uno de los movimientos.

El reencuentro con las amistades, el lugar que los une y el sentimiento por la práctica deportiva después de varios meses sin acerlo.

La actividad continuará con las diferentes categorías y horarios pero el puntapié fue de los más chicos.

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