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"Un club abierto para todo el pueblo"

La titular del "diablo rojo", María Rosa Rojas, sostuvo que "siempre hay mucho por hacer en un club, y seguro que quedan cosas que nos faltó hacer, pero la mujer y el hombre de Tío Pujio ven que se hizo con el corazón y hay más proyectos"
 
 
 
 

María Rosa Rojas es otro buen ejemplo de una mujer presidenta de un club de fútbol en la región.

La titular de Hipólito Yrigoyen de Tío Pujio es madre de dos hijas: Victoria y Sofía. Aclara que “jamás me sentí discriminada por ser mujer, y hasta noté que en la Liga de Fútbol cuando fui delegada los hombres se cuidaban de decir malas palabras. Me sentí respetada por ser mujer, y aunque quizás sea cierto que nos ven diferente y nos exigen más, también siento que la mujer puede ocupar cualquier cargo y trabajar a la par del hombre, sin ser más, ni menos. Me siento respetada y respeto”.

Remarca que “elegí ser dirigente de un club para dar, y no me fijo en recibir elogios, porque siempre serán más las críticas cuando se trabaja en un club. Me fijo en lo que hicimos con la comisión, y lo que nos falta por hacer, que siempre es mucho en un club. Fue duro en el inicio de mi gestión, pero ahora con la ayuda de Flavio Morre y la subcomisión de fútbol se trabaja mancomunadamente”.

Consideró que “cuando se formó esta comisión directiva, recuerdo que la anterior nos dijo: ‘Nos vamos’. No había opción. Veníamos trabajando con varias madres y padres en el patín, donde iban mis dos hijas, y recibí el apoyo”.

Agregó que “me empujaron a animarme, porque tampoco había otra gente para reemplazar a las autoridades en ese momento, y Nancy Roldán, esposa de ‘Pomelo’ (Alejandro Aveldaño, el expresidente que falleció por un infarto al corazón cuando el “diablo” se consagró campeón en 2015) me dijo: ‘Al Gordo le quedaron cosas por hacer’. Nos animamos a hacer cosas por el club, sabiendo que la situación no era para nada fácil. Preferimos hacer, aunque nos queden sin hacer muchas cosas, pero no dejar al club acéfalo”.

Una historia llena de pasión

Remarcó que “cumplir 87 años es fruto de muchos dirigentes y deportistas que hicieron grande a este club. Hipólito Yrigoyen tiene mucho sentido de pertenencia en el pueblo, es un club querido y respetado, y sabemos que además de su prestigio bien ganado por el fútbol, tiene las puertas abiertas para todos los habitantes de Tío Pujio”.

Resalta que “soy bastante inquieta, participo de la comisión de la escuela primaria del pueblo, y siempre me gustó trabajar por los demás en instituciones. Si hoy soy presidente es porque los chicos que estaban antes se cansaron. Es una tarea desgastante, pero más allá del cargo, me gusta trabajar de corazón y me asustó la idea de dejar acéfalo al club”.

Reconoce que “los padres de las chicas de patín, y quienes ayudaban en el fútbol como Daniel Oliva, Carlos Fernández, Jorge Ordóñez, Venancio Gómez nos reunimos. Se hizo una lista. Mis amigas Laura Sayno de Fattor y Nancy Roldán me empujaron, y con mi marido habíamos ayudado mucho a ‘Pomelo’ Aveldaño en su gestión”.

Reseñó que “jugué al fútbol en el Comercial, y me gusta el fútbol. Pero no se puede estar en todos lados. Soy muy exigente, y esta experiencia es linda, pero no es fácil. No necesito ser presidente para trabajar por el club, y gente como ‘Negro’ Hurtado me apoyó con su experiencia, pero los problemas siempre abundan en un club, y no se puede estar en todas partes”.

Indicó que “me aboqué a patín, y no pude abarcar el fútbol como quería. El club es grande, sumamos gimnasia y teatro al patín y danza, más los talleres municipales que abarcan otras actividades, el pueblo tiene deportes y un club abierto para todo el pueblo”.

Agregó que “lo ideal es sumar en el lugar que toque. Siempre faltan manos en los clubes, arrancan muchos y quedamos muy pocos. Yo voy a terminar mi mandato, voy a asumir la responsabilidad hasta cuando corresponda, pese a que la infraestructura es grande y esta pandemia extiende una situación complicada para los clubes al estar cerrados. Un club debe estar lleno de gente todo el tiempo”.

Indicó que “trato a todos con el mayor respeto. No se puede conformar a todos, y sé que hay más por hacer en un club, pero no voy a abandonar, seguiré hasta que se cumpla mi mandato, y se elija a nuevas autoridades”.

El fútbol tiene su marca

Insistió en que “nadie me maltrató, ni me hizo sentir mal por ser mujer y presidir el club. No me voy a victimizar sin causa. Fui a la Liga de Fútbol, y aunque hubo discusiones fuertes en cuanto al tono, nunca me maltrataron”.

Estimó que “soy muy exigente con el dinero. Quiero que cada centavo que es del club, figure en el balance, y si faltan 100 pesos ya me pongo a buscar en qué se gastó. No puede faltar 1 peso, y esa es mi característica en mi vida también”.

Señaló que “jugué al fútbol y aunque grité muchas veces, nunca insulté. Te podés enojar, pero no desbordar. Menos como dirigente”.

Contó una anécdota que pinta su pasión. “Una vez faltaba gente para marcar la cancha. No lo dudé y la pinté. No habrá quedado bárbaro, pero el partido se jugó, y sentí que no es bueno estar en todas. Siempre hay gente que hace mejor que otra determinada labor, y el club nos necesita a todos. Yo trabajo en Rentas, y soy prolija para la papelería, pero veo a los chicos de la subcomisión de fútbol, a los utileros, y me doy cuenta que se organizan bien, y cada uno cumple su rol de la mejor manera”.

Explicó que “cuando Flavio (Morre) me pidió sumarse para hacerse cargo del fútbol con su gente, no dudé en responderle que sí. Ellos ya habían estado, hicieron un gran trabajo en el baby de Deportivo Municipal, y era el momento justo para delegar tareas”.

Explicó que “Nancy Roldán es muy prolija con los papeles. Como docente, sabe que ni un tachón puede haber. La relación va más allá de nuestra participación en la comisión de ‘Pomelo’ Avendaño. Me empujó con otras mujeres, y me ayudó, porque las dos queremos al club, y se sumó gente que piensa igual que nosotros, y nos ayudamos en cada acción para que el club salga beneficiado”.

Reseñó que “extraño los gritos de gol en ‘La Caldera’, los martes y jueves con las chicas de patín, los miércoles y viernes con las chicas de danza y gimnasia. Ese movimiento desde la tarde hasta la noche nos está faltando. Espero que se componga rápido la situación de pandemia, para que reviva el club. Agradezco a todo Tío Pujio por el apoyo, y les pido que mañana brinden por el cumpleaños 87 de nuestro Hipólito Yrigoyen”.