El vikingo volador que adentro de la cancha era impredecible y cuando quebraba la cintura y la tiraba larga te invitaba a “verle la chapa” está lleno de amigos del fútbol y la vida a los 65 años.
“Me sorprendió la cantidad de gente que me llamó o se comunicó para desearme lo mejor. La operación me podrá alejar del fútbol, pero voy a seguir subiéndome a la bici cada vez que pueda”, afirmó.
Todavía lo atormenta aquel partido en el que Alumni lo venció 6-1 con 4 goles de Héctor Machado, pero aseguró: “La experiencia en la gira por Chile fue inolvidable. En Alumni se trabajaba profesionalmente y siempre querían que me quedara. Conocí buena gente”.
“Rivadavia también pretendía que me quedara, pero jugar ese Provincial fue muy lindo. Después mi club era Colón”, dijo.
Indicó: “En Alumni, el ‘Zurdo’ López me quiso llevar a Argentinos Juniors. Hubiese sido compañero de Maradona, pero no quise ir”.
Tampoco “Félix Lousteau me pudo convencer cuando me dirigió en la selección de la Liga. Me quería llevar a San Lorenzo. No fui”.
De Instituto la anécdota es diferente, pero el final fue el mismo: “Me probaron en la cancha. Jugué como 20 partidos. Fui pasando etapas. En el receso se probaban cientos de jugadores. De esas pruebas sólo quedamos 5 jugadores. A 2 nos concentraron con el plantel de Primera, en el que estaban ‘Pitón’ Ardiles, ‘Vieja’ Beltrán, Saldaño. La noche previa a jugar con Talleres, me escapé del hotel. Cuando llegué a la Terminal de Omnibus, me estaban esperando dos dirigentes de Instituto”.
“Les dije que extrañaba, que quería volverme a Cabral. Me preguntaron si tenía plata, y les dije que no. Me iba a subir al colectivo sin un peso, y me iban a bajar en el primer pueblo. Los dirigentes me compraron el pasaje y me dijeron que si me arrepentía, que volviera. Ellos eran amigos de Ambrosino. No volví nunca más”, comentó.
La más extraña situación fue cuando lo vinieron a buscar de San Pablo. “Nunca hablé con ellos, que habían preguntado por mí en el pueblo. Me enteré tiempo después, cuando Leo Ambrosino me contó que les dijo: ‘Ustedes si quieren vayan a verlo, pero no va a ir, y si va a Brasil, de allá se va a volver’. Tenía razón. Si no quise ir a ningún lado, menos iba a ir a Brasil”, expresó.
Arroyo Cabral, su lugar en el mundo
Martina precisó: “Me llena el alma que me reconozcan y me quieran. Muchos que me vieron jugar saben que no fui un 4 de copas. Yo tenía lo que otros grandes delanteros de la época no tenían: la velocidad y hacía goles”.
Remarcó: “Eso me abría las puertas para que otros clubes me eligieran como refuerzo para torneos superiores. La pasé muy bien en Alumni, en Alem, en Argentino, en Rivadavia, en Ausonia, en Unión. Pero mi club era Colón”.
Consideró: “Un día me fue a buscar ‘Peladilla’ Rodríguez, que era PF de ‘Pipo’ Ferreiro en Altos Hornos Zapla. Tampoco fui. Félix Lousteau era una gloria del fútbol argentino vino a mi casa. Mi viejo se largó a llorar. Jamás me fui”.
Indicó: “Colón era mi casa y yo soy muy familiero. Me alejo 20 kilómetros y quiero volver a casa”.
Resaltó: “Savoy y Buffarini me querían llevar a Independiente de Tandil, pero les dije no. Nunca fui suplente, y si jugué bien fue por mis compañeros. Jugué con ‘Gatti’ Giraudo, que era de otro nivel. Fui compañero de Miguel Ludueña, que jugó en la selección. Jugué con ‘Cuisa’ Berterame, que tenía una zurda tan sensible y sobresalió en Talleres. Esos tipos me hacían jugar bien, me potenciaban”.
Con Argentino jugó “un torneo Provincial, en el que jugaban los Berterame, Cortese, ‘Quique’ Páez Oses, Biedequini y Arzeno. Faltó plata para poder ganar el torneo”.
A su juicio, “no voy a ver otro 5 como Rubén Cicarelli. No era alto, pero jugaba muy bien y hasta hacía goles de cabeza por el timing que tenía. El ‘Gallego’ Martínez nos encontró el puesto a todos, pero se los cambió a todos. Al ‘Peca’ lo sacó de 10 y lo puso de 6. Yo era 5 y pasé de 11. Giraudo quería ser arquero, pero ya era un gran 10. A Navarro lo puso de 8”.
El gestor de los títulos
Destacó: “No salió campeón Colón con Martínez. Lo logró con Ramón Conti, que llegó con otra forma. Era muy trabajador, es una pena que no esté trabajando, pero con un par de refuerzos salimos campeones en 1982 con esa base”.
Afirmó: “Volvimos a ser campeones 4 años seguidos con Zurdo Giacri, González y Conti desde el 86 al 89. Hice 2 goles contra Unión en cancha de Alumni, y otro en el 89’ ante River Plate en la Plaza”.

