Tiempo de malabaristas
Por Martín Alanis
Primero fueron los empleados públicos, luego los sectores bajos, después la clase media, los empresarios pymes y ahora le toca a los gobiernos provinciales y municipales. Del ajuste no se salva nadie, en realidad, casi nadie. Hay sectores que el Gobierno nacional no toca (ni tocará) por cuestiones ideológicas y de pertenencia social, que claramente van a contra mano de lo que incluso sugiere el Fondo Monetario Internacional como la suba de retenciones a la soja.
En este tiempo de malabaristas, de cómo llegar a fin de mes para las familias, o de cómo pagar sueldos para los empresarios pymes, el Estado ahora comienza a sentir los coletazos actuales y venideros sobre una política de achicamiento del gasto público. Si bien la gran discusión se dará en unos meses en el Congreso Nacional con el Presupuesto 2019, está claro que el Estado nacional recaudará menos en los meses siguientes producto de la caída en los ingresos, y por ende, coparticipará menos a las provincias, que a su vez harán lo propio a las municipalidades.
Así mismo lo advirtió el intendente de Villa María en una nota publicada por este diario. El Municipio local es autosustentable, es decir, no depende de los ingresos por coparticipación, sino que la recaudación propia le permite funcionar sin demasiados problemas. No obstante, y tal cual dijo Gill, la coparticipación también es una variable importante y nadie quiere perderla a pesar que no sea la principal fuente de financiamiento. En municipios más pequeños, en casi todos diríamos, la coparticipación representa más del 80% de los ingresos.
Por eso, el intendente valoró dos programas que el Gobierno provincial propondrá en la Mesa Provincia Municipios para sostener las arcas comunales, que inevitablemente sentirán los golpes del ajuste.
Por un lado, un fondo de 1.200 millones de pesos para sostener la obra pública; y por otro lado, un fondo de 500 millones para asistencia financiera en casos de dificultades complejas.
Para Villa María en general, y para la gestión de Gill en particular, la obra pública es fundamental para aspirar a una reelección en 2019. Las obras que prometió al inicio de su gestión, en el acto que selló la reconciliación del PJ local con el gobernador Juan Schiaretti, se encuentran en pleno desarrollo. Todavía no fue inaugurada ninguna.
Y hablamos de desagües pluviales (que esta semana sufrió otro derrumbe, con consecuencias graves para un obrero, que sufrió fracturas), remodelación del Parque Pereyra, recuperación del viejo Hospital Pasteur, extensión del bulevar España hasta la Universidad Nacional y construcción del nuevo puente que une Villa María con Villa Nueva en la zona de barrio Santa Ana. Si todas avanzan en los tiempos previstos, la inauguración será en 2019, a pocos meses/días de las elecciones municipales.
Al ciudadano poco le importará que llevaron 4 años entre planificación y ejecución, y valorará la obra terminada. Allí Gill se anotará un poroto importante, pero no definitivo. Las elecciones no se ganan solo haciendo obras, aunque es un aspecto fundamental. Pero qué pasaría si el escenario fuera inverso, con obras paralizadas e imposibilidad de concluirlas el año próximo. En ese caso, la historia sería bien distinta para las aspiraciones del actual mandatario (que además debe resolver la interna con Accastello).
Por eso, y ante esta necesidad no solo de Gill, sino de todos los jefes comunales de la provincia, el Gobierno de Córdoba no quiere frenar las obras y pone sobre la mesa 1.200 millones de pesos más con la condición de que las municipalidades que tienen juicios con la Provincia, fundamentalmente las opositoras, levanten las demandas.
Gill sabe que puede resignar ingresos de coparticipación, tal vez ese sea el mal menor, aunque entiende que de ninguna manera puede paralizar las obras públicas. Faltan ¿12, 11, 8? meses para las elecciones y ese escenario no puede suceder. Ahora le suma una nueva obra, que es la remodelación de plaza Centenario. La oposición en el Concejo Deliberante dio el aval para que la Comuna tome un adelanto de coparticipación por 12 millones de pesos y lo devuelva en 36 meses sin interés. El plazo de ejecución es de 6 meses, y también encuadra en el plan de inaugurar todo cerca de los comicios.
Además, estas obras permiten sostener el nivel de actividad en la construcción, al menos en el sector público local. El sector privado ha reducido su actividad y difícilmente la reactive en este contexto de contracción económica. El empleo es otra variable para tener en cuenta y la construcción aporta gran parte del trabajo diario. Sin obra pública, el panorama sería aún más complejo. La Provincia, por necesidades políticas y también sociales, entiende que no se puede frenar; y lo mismo los municipios, incluido Villa María.
Y si hablamos de empleos, esta semana puede haber novedades con respecto a la Fábrica Militar. Funcionarios municipales y dirigentes de ATE gestionan una reunión con el Ministro de Trabajo de Córdoba para encontrar alternativas que permitan sostener la planta fabril. El decreto que firmó Macri, de congelamiento en el ingreso de personal al Estado nacional, encendió las alarmas entre los trabajadores, que en diciembre deberán renovar todos los contratos. La pregunta es, ¿las renovaciones quedan excluidas del congelamiento? ¿o se vendrá otro recorte en la cantidad de personal? Hay temor de nuevos despidos, ojalá que no ocurran.
A modo de adelanto en esta columna, se vienen dos o tres discusiones interesantes en el Concejo Deliberante en las próximas semanas. Los taxistas pedirán un nuevo incremento de tarifas en función del aumento de los costos (gas y repuestos, sobre todo). Según un relevamiento propio determinó que sus gastos crecieron en pocos meses un 25%. También se viene la discusión por nueva ordenanza de centros vecinales, que extenderá los mandatos y reducirá el número de miembros en las comisiones. El oficialismo retrasó el debate en el recinto para encontrar consenso con la oposición y dictar una norma avalada por todos los ediles.
Y, finalmente, la discusión por la nueva concesión de agua y cloacas en favor de la Cooperativa 15 de Mayo comienza su etapa de resolución. Llegará la primera lectura, luego la audiencia pública (que podría ser en el Centro Cultural por la noche) y finalmente la segunda lectura. El oficialismo necesita 8 votos, hoy no los tiene. Veremos como transcurren las próximas semanas.
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En este tiempo de malabaristas, de cómo llegar a fin de mes para las familias, o de cómo pagar sueldos para los empresarios pymes, el Estado ahora comienza a sentir los coletazos actuales y venideros sobre una política de achicamiento del gasto público. Si bien la gran discusión se dará en unos meses en el Congreso Nacional con el Presupuesto 2019, está claro que el Estado nacional recaudará menos en los meses siguientes producto de la caída en los ingresos, y por ende, coparticipará menos a las provincias, que a su vez harán lo propio a las municipalidades.
Así mismo lo advirtió el intendente de Villa María en una nota publicada por este diario. El Municipio local es autosustentable, es decir, no depende de los ingresos por coparticipación, sino que la recaudación propia le permite funcionar sin demasiados problemas. No obstante, y tal cual dijo Gill, la coparticipación también es una variable importante y nadie quiere perderla a pesar que no sea la principal fuente de financiamiento. En municipios más pequeños, en casi todos diríamos, la coparticipación representa más del 80% de los ingresos.
Por eso, el intendente valoró dos programas que el Gobierno provincial propondrá en la Mesa Provincia Municipios para sostener las arcas comunales, que inevitablemente sentirán los golpes del ajuste.
Por un lado, un fondo de 1.200 millones de pesos para sostener la obra pública; y por otro lado, un fondo de 500 millones para asistencia financiera en casos de dificultades complejas.
Para Villa María en general, y para la gestión de Gill en particular, la obra pública es fundamental para aspirar a una reelección en 2019. Las obras que prometió al inicio de su gestión, en el acto que selló la reconciliación del PJ local con el gobernador Juan Schiaretti, se encuentran en pleno desarrollo. Todavía no fue inaugurada ninguna.
Y hablamos de desagües pluviales (que esta semana sufrió otro derrumbe, con consecuencias graves para un obrero, que sufrió fracturas), remodelación del Parque Pereyra, recuperación del viejo Hospital Pasteur, extensión del bulevar España hasta la Universidad Nacional y construcción del nuevo puente que une Villa María con Villa Nueva en la zona de barrio Santa Ana. Si todas avanzan en los tiempos previstos, la inauguración será en 2019, a pocos meses/días de las elecciones municipales.
Al ciudadano poco le importará que llevaron 4 años entre planificación y ejecución, y valorará la obra terminada. Allí Gill se anotará un poroto importante, pero no definitivo. Las elecciones no se ganan solo haciendo obras, aunque es un aspecto fundamental. Pero qué pasaría si el escenario fuera inverso, con obras paralizadas e imposibilidad de concluirlas el año próximo. En ese caso, la historia sería bien distinta para las aspiraciones del actual mandatario (que además debe resolver la interna con Accastello).
Por eso, y ante esta necesidad no solo de Gill, sino de todos los jefes comunales de la provincia, el Gobierno de Córdoba no quiere frenar las obras y pone sobre la mesa 1.200 millones de pesos más con la condición de que las municipalidades que tienen juicios con la Provincia, fundamentalmente las opositoras, levanten las demandas.
Gill sabe que puede resignar ingresos de coparticipación, tal vez ese sea el mal menor, aunque entiende que de ninguna manera puede paralizar las obras públicas. Faltan ¿12, 11, 8? meses para las elecciones y ese escenario no puede suceder. Ahora le suma una nueva obra, que es la remodelación de plaza Centenario. La oposición en el Concejo Deliberante dio el aval para que la Comuna tome un adelanto de coparticipación por 12 millones de pesos y lo devuelva en 36 meses sin interés. El plazo de ejecución es de 6 meses, y también encuadra en el plan de inaugurar todo cerca de los comicios.
Además, estas obras permiten sostener el nivel de actividad en la construcción, al menos en el sector público local. El sector privado ha reducido su actividad y difícilmente la reactive en este contexto de contracción económica. El empleo es otra variable para tener en cuenta y la construcción aporta gran parte del trabajo diario. Sin obra pública, el panorama sería aún más complejo. La Provincia, por necesidades políticas y también sociales, entiende que no se puede frenar; y lo mismo los municipios, incluido Villa María.
Y si hablamos de empleos, esta semana puede haber novedades con respecto a la Fábrica Militar. Funcionarios municipales y dirigentes de ATE gestionan una reunión con el Ministro de Trabajo de Córdoba para encontrar alternativas que permitan sostener la planta fabril. El decreto que firmó Macri, de congelamiento en el ingreso de personal al Estado nacional, encendió las alarmas entre los trabajadores, que en diciembre deberán renovar todos los contratos. La pregunta es, ¿las renovaciones quedan excluidas del congelamiento? ¿o se vendrá otro recorte en la cantidad de personal? Hay temor de nuevos despidos, ojalá que no ocurran.
A modo de adelanto en esta columna, se vienen dos o tres discusiones interesantes en el Concejo Deliberante en las próximas semanas. Los taxistas pedirán un nuevo incremento de tarifas en función del aumento de los costos (gas y repuestos, sobre todo). Según un relevamiento propio determinó que sus gastos crecieron en pocos meses un 25%. También se viene la discusión por nueva ordenanza de centros vecinales, que extenderá los mandatos y reducirá el número de miembros en las comisiones. El oficialismo retrasó el debate en el recinto para encontrar consenso con la oposición y dictar una norma avalada por todos los ediles.
Y, finalmente, la discusión por la nueva concesión de agua y cloacas en favor de la Cooperativa 15 de Mayo comienza su etapa de resolución. Llegará la primera lectura, luego la audiencia pública (que podría ser en el Centro Cultural por la noche) y finalmente la segunda lectura. El oficialismo necesita 8 votos, hoy no los tiene. Veremos como transcurren las próximas semanas.