La lluvia volvió a complicar los barrios de Villa María y obligó a poner especial atención en los sectores que más sufrieron con los anegamientos que se produjeron semanas atrás, tal el caso de barrio La Calera y la zona en que se encuentran la laguna Smitarello y la de las 400 viviendas.
En ese marco, con casi una decena de bombas el Municipio apuró el desagote de los sectores más complicados.
En diálogo con este diario el secretario de Desarrollo Urbano del Municipio, Carlos Ramírez, explicó que a instancias del intendente Martín Gill ya desde la noche del lunes se pusieron en alerta y en contacto con la Secretaría de Recursos Hídricos.
Recordó que junto a la Provincia se avanza en la obra de canalización de la calle paralela a ruta 9 y a las vías por donde habitualmente accedía el agua que llegaba desde los campos del lado Tío Pujio. Y también de calle Buenos Aires, antes del Paraje Santa Rosa.
A esto se suman las obras de desagües que están en marcha en la ciudad.
En relación con la primera obra de canalización confirmó que si bien no está terminada, porque es la que tiene que desagotar en el río Ctalamochita a la altura de la Cotac, se suple la parte final que falta con bombas, con lo cual ese caudal no ingresó a La Calera en esta oportunidad.
Monitoreo desde la madrugada
En relación con los pasos dados tras las precipitaciones, Ramírez explicó que se monitoreó la situación durante la madrugada, y para eso se organizó una mesa junto a Seguridad Ciudadana, para relevar los sectores más anegados.
Así siguieron durante la mañana desde temprano. Y con la gente del Corralón con el trabajo de las bombas, “sobre todo, y por precaución, en la zona de Smitarello y en el barrio Malvinas Argentinas”.
Contó que para eso se llevó una bomba más a cada sector. Recordó que las dos lagunas fueron vaciadas apenas superada la inundación anterior, esto para permitir un nuevo ingreso de agua cuando fuera necesario, tal como pasó ayer.
“En los barrios, con los Municerca, analizamos la situación en cada sector. En el barrio La Calera no tuvimos el ingreso de agua de los campos, funcionó el desvío, que si bien no está en un cien por ciento, en el último tramo, a la altura de la Cotac, se estaba bombeando”, relató.
Esto en referencia a la canalización que hace la Provincia y que, según se aseguró en su momento, traerá una solución definitiva para el problema que genera el ingreso al sector de agua proveniente de los campos de la zona de Tío Pujio.
“No ingresó agua de los campos. El agua que había era el agua producto de la cuenca de esa zona del barrio y el anegamiento que sufre normalmente el bulevar Vélez Sarsfield”, precisó.
Recordó que este tipo de anegamiento quedará resuelto cuando llegue la obra de desagües “e interfiera con este canal y pueda descomprimir y aliviar todo ese sector, al igual que el ingreso al barrio Roque Saenz Peña”.
En relación con la cava de Smitarello, confirmó que “había llegado a su punto máximo” y que había calles anegadas, con lo cual ahí colocaron “otra bomba más para seguir aliviando, para que escurra el agua”.
“El resto de la ciudad se comportó como ante una lluvia de estas características, que supera los 100 milímetros en un lapso de 7 horas, con algunos anegamientos pero que con el transcurrir de las horas escurrió normalmente”, precisó Ramírez.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María
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En diálogo con este diario el secretario de Desarrollo Urbano del Municipio, Carlos Ramírez, explicó que a instancias del intendente Martín Gill ya desde la noche del lunes se pusieron en alerta y en contacto con la Secretaría de Recursos Hídricos.
Recordó que junto a la Provincia se avanza en la obra de canalización de la calle paralela a ruta 9 y a las vías por donde habitualmente accedía el agua que llegaba desde los campos del lado Tío Pujio. Y también de calle Buenos Aires, antes del Paraje Santa Rosa.
A esto se suman las obras de desagües que están en marcha en la ciudad.
En relación con la primera obra de canalización confirmó que si bien no está terminada, porque es la que tiene que desagotar en el río Ctalamochita a la altura de la Cotac, se suple la parte final que falta con bombas, con lo cual ese caudal no ingresó a La Calera en esta oportunidad.
En relación con los pasos dados tras las precipitaciones, Ramírez explicó que se monitoreó la situación durante la madrugada, y para eso se organizó una mesa junto a Seguridad Ciudadana, para relevar los sectores más anegados.
Así siguieron durante la mañana desde temprano. Y con la gente del Corralón con el trabajo de las bombas, “sobre todo, y por precaución, en la zona de Smitarello y en el barrio Malvinas Argentinas”.
Contó que para eso se llevó una bomba más a cada sector. Recordó que las dos lagunas fueron vaciadas apenas superada la inundación anterior, esto para permitir un nuevo ingreso de agua cuando fuera necesario, tal como pasó ayer.
“En los barrios, con los Municerca, analizamos la situación en cada sector. En el barrio La Calera no tuvimos el ingreso de agua de los campos, funcionó el desvío, que si bien no está en un cien por ciento, en el último tramo, a la altura de la Cotac, se estaba bombeando”, relató.
Esto en referencia a la canalización que hace la Provincia y que, según se aseguró en su momento, traerá una solución definitiva para el problema que genera el ingreso al sector de agua proveniente de los campos de la zona de Tío Pujio.
“No ingresó agua de los campos. El agua que había era el agua producto de la cuenca de esa zona del barrio y el anegamiento que sufre normalmente el bulevar Vélez Sarsfield”, precisó.
Recordó que este tipo de anegamiento quedará resuelto cuando llegue la obra de desagües “e interfiera con este canal y pueda descomprimir y aliviar todo ese sector, al igual que el ingreso al barrio Roque Saenz Peña”.
En relación con la cava de Smitarello, confirmó que “había llegado a su punto máximo” y que había calles anegadas, con lo cual ahí colocaron “otra bomba más para seguir aliviando, para que escurra el agua”.
“El resto de la ciudad se comportó como ante una lluvia de estas características, que supera los 100 milímetros en un lapso de 7 horas, con algunos anegamientos pero que con el transcurrir de las horas escurrió normalmente”, precisó Ramírez.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María


