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El Concejo le dio el primer visto bueno al Balance General 2025

La aprobación fue por mayoría. En la misma sesión también se aprobó un proyecto que regula el control animal en Villa María

El Concejo Deliberante aprobó este jueves, y en primera lectura, en la que fue la sesión ordinaria más extensa del año, el Balance General 2025 de la Municipalidad de Villa María.

Si el debate fue largo, eso también obedeció al tratamiento que tuvo el proyecto que impulsa la creación del Centro de Zoonosis y Salud Animal, entre otros puntos, votación que dividió fuertemente las aguas.

En realidad, los dos temas generaron un intenso debate, dejando posturas totalmente contrapuestas, primero sobre la administración de los recursos públicos y luego sobre la política de control animal en Villa María.

Primer aval del Balance 2025

El Balance General 2025 obtuvo su primera aprobación legislativa, aunque no logró el respaldo unánime del cuerpo.

Dos concejales votaron en contra y durante el tratamiento quedaron expuestas las distintas miradas sobre la situación financiera del municipio.

Desde el oficialismo, la concejala Yaslil Oses destacó que el balance cuenta con la aprobación mayoritaria del Tribunal de Cuentas y remarcó que el patrimonio neto municipal superó los 24 mil millones de pesos.

La edil sostuvo que ese resultado refleja una administración “ordenada”, “transparente” y “capaz de explicar cada una de sus operaciones”.

También afirmó que el crecimiento patrimonial permitió sostener obras públicas, ampliar servicios y fortalecer políticas de salud y asistencia social.

Según Oses, el equilibrio financiero hizo posible continuar con la pavimentación de calles, la expansión de la red de agua potable, campañas de vacunación y distintos programas destinados a mejorar la calidad de vida de los vecinos.

Dando continuidad al debate, también se escucharon grandes críticas, que llegaron principalmente desde la oposición.

Por ejemplo, el concejal Manuel Sosa aseguró que el superávit se alcanzó “a costa de ajustarles a los vecinos” y cuestionó el incremento de los tributos municipales.

Además, sostuvo que una parte importante de los recursos públicos permanece en cuentas de inversión cuando podrían haberse destinado a aliviar la carga tributaria o mejorar servicios esenciales para la comunidad.

Por su parte, Pablo Perret acompañó el proyecto en esta primera instancia, aunque planteó reparos. El edil consideró que resulta contradictorio registrar un superávit de esa magnitud, mientras por ejemplo persisten problemas en el sistema de transporte público.

Aprobaron proyecto sobre control animal

Durante la misma sesión, el Concejo Deliberante aprobó por mayoría la ordenanza que, entre otros puntos, crea el Centro de Zoonosis y Salud Animal de Villa María, una iniciativa impulsada por el Ejecutivo municipal que también generó un extenso intercambio entre los bloques.

El concejal oficialista, José Cativelli, explicó que la propuesta fue elaborada junto a veterinarios, especialistas, instituciones académicas, proteccionistas y trabajadores municipales, con el objetivo de consolidar una política pública integral.

Según indicó, la ordenanza reúne en una única norma toda la legislación municipal vinculada a los animales e incorpora aspectos como la tenencia responsable, el control sanitario, los criaderos, los centros de adopción y nuevas herramientas de gestión.

En ese marco, describió que el proyecto prevé la transformación del actual CAM en un verdadero Centro de Zoonosis y Salud Animal, además de implementar un registro de animales, credenciales electrónicas y una aplicación para facilitar la recuperación de mascotas perdidas.

Dijo -además- que establece regulaciones para espacios pet friendly, incorpora controles veterinarios y contempla un lugar específico para caballos abandonados o sueltos en la vía pública.

Desde el oficialismo también remarcaron que la castración continuará siendo una herramienta central del control poblacional, aunque aclararon que deberá complementarse con otras acciones preventivas y sanitarias.

En contraposición, los ediles opositores se permitieron cuestionar algunos ejes, haciendo ver que existen otros paradigmas para tratar la misma problemática.

Evelyn Acevedo, al momento de exponer, sostuvo que el proyecto “merecía un debate más amplio”, al tiempo que recordó que existe una propuesta impulsada por vecinos autoconvocados que reunió más de seis mil firmas para promover un cambio más profundo en la política animal.

A su turno, Manuel Sosa cuestionó que el proyecto oficial no incluya “metas verificables de castración” y “una partida presupuestaria específica para garantizar la continuidad del programa”.

Pablo Perret, por su parte, afirmó que el proyecto “parte de un diagnóstico equivocado”, exigiendo la incorporación de indicadores públicos de gestión, campañas barriales, protocolos veterinarios y objetivos cuantificables para enfrentar la sobrepoblación animal, a la que definió como una crisis tanto de salud pública como ambiental.