Según surge del expediente, el damnificado explicó que en febrero de este año transfirió por error $1.796.000 desde su cuenta sueldo del Banco Macro. Su intención era mover ese monto a una caja de ahorro del Banco BBVA, pero el sistema de su celular autocompletó un alias diferente y el dinero terminó en una cuenta desconocida.
Al no obtener respuesta del destinatario accidental, el hombre inició una demanda civil para recuperar el monto. Durante el proceso, el demandado no se presentó a ninguna audiencia, por lo que el juez lo declaró en rebeldía. Esa conducta, sostuvo Viramonte, refuerza la presunción prevista en el artículo 192 del Código Procesal Civil, que considera la ausencia total de defensa como un reconocimiento tácito de los hechos expuestos por la parte actora.
El magistrado remarcó además que no existía entre las partes ningún tipo de relación comercial o personal que justificara la transferencia, por lo que concluyó que el hombre se enriqueció sin causa, tomando provecho del error ajeno.
Con esos fundamentos, Viramonte ordenó que el demandado devuelva los $1.796.000, más los intereses correspondientes. También impuso el pago de las costas del proceso y reguló los honorarios del abogado del denunciante, estimados en $691.286 más los recargos previstos por ley.