La Guardia Revolucionaria iraní aseguró ayer que está preparada para el combate o para "cualquier escenario" que se presente en medio de una peligrosa escalada con Estados Unidos, que anunció el refuerzo de sus tropas en Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Arabia Saudita.
La situación se da en medio del colapso del acuerdo nuclear tras el abandono del pacto por parte de Washington y una semana después de un ataque contra un importante sitio petrolero saudita, del que Estados Unidos acusa a Irán.
El ataque, ocurrido el 14 de septiembre, fue reivindicado por el movimiento rebelde chiita de los hutíes, un grupo que controla partes de Yemen y que es financiado por Irán.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammad Yavad Zarif, advirtió desde Nueva York, donde se encuentra para asistir a la Asamblea General de la ONU, que cualquier ataque contra Irán traerá como resultado "una guerra total".
En la misma línea, el general Hossein Salami dijo que sus fuerzas han realizado “ejercicios de guerra y están listas para cualquier escenario”, informó la cadena de noticias CNN.
A su vez, advirtió que cualquier país que ataque a la República Islámica verá su territorio convertido en “campo de batalla”.
"Si alguien cruza nuestras fronteras, lo atacaremos", aseveró durante una ceremonia en la que expuso las piezas del drone estadounidense derribado por Irán en junio, después de que fuera descubierto sobrevolando en territorio iraní sin permiso.
Zarif también resaltó que ni siquiera Riad cree en sus propias acusaciones.
"Está claro que incluso los sauditas no creen la ficción de la participación iraní", sostuvo el canciller, quien reforzó la teoría de que fue un ataque de represalia de los hutíes contra Arabia Saudita por los combates en el suroeste de Yemen.
Arabia Saudita, al frente de una coalición militar integrada por países árabes sunnitas y por Estados Unidos, ha concretado ataques contra los rebeldes chiitas de Yemen desde 2015.
Algunos analistas señalan que los hutíes no tienen misiles de tan largo alcance como los utilizados para el ataque contra la refinería saudita, pero afirman que para vincularlos a Irán se necesitan más estudios.
El general Salami aclaró ayer que Irán no quiere iniciar un conflicto, pero dejó saber a Estados Unidos y a Arabia Saudita que está preparado. "No nos detendremos hasta la destrucción de cualquier agresor. Y no dejaremos ningún lugar seguro", aseguró el militar y alertó: "No calculen mal y no se equivoquen".
No habrá ataque inmediato
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó el viernes que no estaba dispuesto a autorizar un ataque militar inmediato contra Irán en respuesta a la destrucción de la destilería saudita y recalcó que la moderación "muestra mucha más fuerza".
Al mismo tiempo, el Pentágono anunció que Estados Unidos iba a desplegar tropas y equipos militares adicionales en Arabia Saudita y en los Emiratos Árabes Unidos para reforzar la seguridad.
En otro mensaje, Trump precisó que había impuesto sanciones contra el Banco Central de Irán, un nuevo golpe contra la economía de la república islámica.
En respuesta, el presidente del Banco Central, Abdolnasser Hemmati, apuntó que las sanciones "se han vuelto más ineficaces que nunca" y que "la economía iraní ha demostrado su resistencia".
Sin embargo, si bien la situación está un poco más estable y la moneda ha recuperado su valor con respecto al dólar, las sanciones han afectado a la economía iraní.
La crisis en Medio Oriente promete ser el centro de las discusiones de la Asamblea General de la ONU que empieza la próxima semana en Nueva York, donde estarán tanto Trump como el presidente iraní, Hasan Rohani.
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El ataque, ocurrido el 14 de septiembre, fue reivindicado por el movimiento rebelde chiita de los hutíes, un grupo que controla partes de Yemen y que es financiado por Irán.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammad Yavad Zarif, advirtió desde Nueva York, donde se encuentra para asistir a la Asamblea General de la ONU, que cualquier ataque contra Irán traerá como resultado "una guerra total".
En la misma línea, el general Hossein Salami dijo que sus fuerzas han realizado “ejercicios de guerra y están listas para cualquier escenario”, informó la cadena de noticias CNN.
A su vez, advirtió que cualquier país que ataque a la República Islámica verá su territorio convertido en “campo de batalla”.
"Si alguien cruza nuestras fronteras, lo atacaremos", aseveró durante una ceremonia en la que expuso las piezas del drone estadounidense derribado por Irán en junio, después de que fuera descubierto sobrevolando en territorio iraní sin permiso.
Zarif también resaltó que ni siquiera Riad cree en sus propias acusaciones.
"Está claro que incluso los sauditas no creen la ficción de la participación iraní", sostuvo el canciller, quien reforzó la teoría de que fue un ataque de represalia de los hutíes contra Arabia Saudita por los combates en el suroeste de Yemen.
Arabia Saudita, al frente de una coalición militar integrada por países árabes sunnitas y por Estados Unidos, ha concretado ataques contra los rebeldes chiitas de Yemen desde 2015.
Algunos analistas señalan que los hutíes no tienen misiles de tan largo alcance como los utilizados para el ataque contra la refinería saudita, pero afirman que para vincularlos a Irán se necesitan más estudios.
El general Salami aclaró ayer que Irán no quiere iniciar un conflicto, pero dejó saber a Estados Unidos y a Arabia Saudita que está preparado. "No nos detendremos hasta la destrucción de cualquier agresor. Y no dejaremos ningún lugar seguro", aseguró el militar y alertó: "No calculen mal y no se equivoquen".
No habrá ataque inmediato
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó el viernes que no estaba dispuesto a autorizar un ataque militar inmediato contra Irán en respuesta a la destrucción de la destilería saudita y recalcó que la moderación "muestra mucha más fuerza".
Al mismo tiempo, el Pentágono anunció que Estados Unidos iba a desplegar tropas y equipos militares adicionales en Arabia Saudita y en los Emiratos Árabes Unidos para reforzar la seguridad.
En otro mensaje, Trump precisó que había impuesto sanciones contra el Banco Central de Irán, un nuevo golpe contra la economía de la república islámica.
En respuesta, el presidente del Banco Central, Abdolnasser Hemmati, apuntó que las sanciones "se han vuelto más ineficaces que nunca" y que "la economía iraní ha demostrado su resistencia".
Sin embargo, si bien la situación está un poco más estable y la moneda ha recuperado su valor con respecto al dólar, las sanciones han afectado a la economía iraní.
La crisis en Medio Oriente promete ser el centro de las discusiones de la Asamblea General de la ONU que empieza la próxima semana en Nueva York, donde estarán tanto Trump como el presidente iraní, Hasan Rohani.

