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Se intensifican las críticas contra las autoridades iraníes tras el derribo del avión ucraniano

Dirigentes opositores y medios reformistas cuestionaron que no se dijera la verdad desde el principio y reclamaron renuncias

Crecen las críticas en Irán a las autoridades por haber derribado "por error" el avión ucraniano en el que murieron 176 personas, al mismo tiempo que Qatar y Omán intentaron ayer iniciar un diálogo regional para frenar la escalada militar y diplomática que desató la decisión de Estados Unidos de matar en Irak al principal comandante iraní, Qasem Soleimani.

"Usted, como el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, es directamente responsable de esto. Si sabía y dejó que autoridades militares y de seguridad engañaran al pueblo, entonces no hay duda de que carece de los atributos constitucionales para liderar", escribió en una carta pública citada por Al Jazeera Mehdi Karroubi, un dirigente reformista, exjefe del Parlamento, excandidato presidencial y clérigo que desde 2011 está bajo arresto domiciliario, al máximo líder del país, el ayatollah Alí Jamenei.

Karroubi es uno de los dirigentes opositores del Movimiento Verde, que en 2009 encabezó las multitudinarias protestas tras perder las elecciones presidenciales por lo que denunció como un "fraude".

Las tapas de los diarios ayer en Teherán estuvieron copadas por la muerte de las 176 personas a bordo del avión ucraniano derribado y, en algunos, por una condena explícita a las autoridades por no informar la verdad desde el primer momento.

"Increíble", tituló en su tapa el diario reformista Arman-e Meli, mientras que el también moderado Jomhuri-ye Eslami (República Islámica) escribió en su editorial: "Los que retrasaron la publicación de la causa del estallido del avión y dañaron la confianza de la gente en el establishment deberían ser removidos o renunciar".

Los medios reformistas oscilaron entre denuncias y llamados a renunciar, mientras que los diarios oficialistas o incluso cercanos a instituciones como la Guardia Revolucionaria, la fuerza de seguridad de élite, se concentraron en homenajes a las víctimas y a pedir disculpas.

Protestas en universidades

En las calles, en tanto, estudiantes volvieron a protestar en dos universidades en Teherán, según informó la agencia de noticias iraní Isna.

Cientos de jóvenes se concentraron en las universidades de Shahid Beheshti y Alame Tabatabai para nuevas vigilias y protestas contra las autoridades.

Al caer la noche, las protestas        -importantes pero aún muy menores en comparación con los funerales de Soleimani de la semana pasada- se trasladaron a la plaza Azadi, en el centro de Teherán, donde hace sólo unos días los iraníes habían dado una señal de unidad nacional al despedir a uno de sus comandantes militares más influyentes.

En medio de esta creciente tensión pública, el máximo comandante de la Guardia Revolucionaria, general Hossein Salami, presentó en una sesión del Parlamento a puertas cerradas un informe detallado del derribo del avión comercial ucraniano.

Pero las autoridades iraníes no pueden concentrarse sólo en este frente de conflictividad interno. La escalada militar y diplomática que desató Estados Unidos con el asesinato de Soleimani aún no se disolvió completamente.

En tanto, un nuevo frente de tensión diplomática nació en Irán luego de que la Policía detuviera durante menos de una hora al embajador británico en ese país, Rob Macaire, por participar de una vigilia en honor de las 176 víctimas del avión ucraniano.

Tras su liberación, Macaire agradeció por Twitter "los mensajes de buena voluntad" y explicó que "no estaba participando en ninguna protesta".

"Fui a un evento descripto como una vigilia por las víctimas del vuelo ucraniano", aseguró el diplomático.

"Me marché a los cinco minutos, cuando la gente comenzó a cantar (contra el Gobierno). Fui detenido durante media hora tras abandonar la zona", continuó antes de concluir: "Desde luego, el arresto de diplomáticos es algo ilegal en todos los países."

La cadena británica Sky News informó que Macaire fue detenido como "sospechoso de organizar, provocar y dirigir acciones radicales" y, por eso, la embajada británica en Teherán emitió una nota de protesta, en la que el canciller Dominic Raab denunció una "violación flagrante del derecho internacional".

Sin embargo, poco después, el secretario de Estado de Seguridad del Reino Unido, Brandon Lewis, detalló que el objetivo "en este momento es hacer lo posible para desescalar la situación".

"Porque eso es lo que juega en el mayor interés no sólo de los británicos, sino de las personas en la región y en todo el mundo", destacó Lewis en una entrevista con Sky News, en referencia a la actual escalada militar y diplomática entre Estados Unidos e Irán por el asesinato de Soleimani y por el derribo del avión comercial ucraniano.

El año pasado, en el pico de otra crisis militar y diplomática en Medio Oriente, Reino Unido e Irán se enfrentaron por la detención de un buque petrolero británico en el estrecho de Ormuz, que une el golfo Pérsico y golfo de Omán.

Contactos en Teherán

Por eso, dos monarquías que han sabido oficiar como mediadoras en otros conflictos en Medio Oriente, Qatar y Omán, mantuvieron ayer reuniones con el gobierno de Irán.

Por un lado, el emir de Qatar, Tamim Bin Hamad Al Zani, viajó a Teherán en su primera visita oficial al país persa desde que asumió el cargo en 2013.

"Esta visita llega en un tiempo crítico y hemos acordado con el presidente (iraní, Hasan Rohani) que la única solución a la crisis es la distensión de la escalada por todas las partes", aseguró Al Zani en una rueda de prensa televisada.

Qatar es la única monarquía de mayoría sunnita de la región que mantiene una buena relación con Irán desde que comenzaron a explotar de manera conjunta el yacimiento de gas natural más grande del mundo en el golfo Pérsico.

Este acercamiento con Teherán le valió que en 2017 Arabia Saudita, el resto de sus aliados en la región y el gobierno de Donald Trump lo aislaran por un tiempo.

Pese a esa crisis diplomática, la importancia militar de Qatar para Estados Unidos y la variada cartera de inversiones de la monarquía de Al Zani primaron, sin que el pequeño país tuviera que resignar su buena y productiva relación con Irán.

Poco antes de la llegada del emir qatarí a Teherán, el canciller iraní, Mohamed Javad Zarif, había sido recibido en Omán por el nuevo sultán de ese país, Haitham Bin Tareq Al Said, en una sorpresiva visita  tras la muerte del anterior monarca, Qabus Bin Said, este fin de semana.

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