Villa María | consumo | Gobierno | efecto

La caída del poder adquisitivo limita el efecto de los incentivos al consumo

El especialista consideró que el anuncio de créditos a monotributistas o el lanzamiento de programas como Ahora 24 o 30 no tendrán el efecto de otras épocas: "La pandemia hace que mucha gente no tenga propensión al consumo"

El gobierno nacional anunció en las últimas horas el otorgamiento de créditos al sector monotributista, con la intención de incentivar el consumo. Dependiendo de la categoría, el aporte llega hasta los 150 mil pesos, con 6 meses de gracia para iniciar la devolución, que se puede hacer hasta en 12 cuotas.

Se estima que en el país hay alrededor de 3 millones de monotributistas en las diferentes categorías. El año pasado el Gobierno implementó un programa similar –siempre son orientados a las categorías más bajas- que permitió inyectar más de 60 millones al consumo y la intervención de unos 560 mil contribuyentes.

Para el analista económico local Alberto Costa, este tipo de acciones se suman a otras que el Gobierno ya viene aplicando, aunque entiende que el efecto es limitado por la gran caída del poder adquisitivo de los ingresos, que desde hace años parece no encontrar un piso.

“Es una parte de otros anuncios que el Gobierno ya realizó tendiente a mejorar el consumo, como por ejemplo el Ahora 24 o Ahora 30, la disminución del impuesto a las Ganancias en los sueldos. Hay una serie de anuncios felices que se suceden ahora, en época preelectoral y que la suma de algo más global tiende a mejorar el consumo”, expuso Costa ante la consulta de este medio sobre el impacto que puede generar el otorgamiento de créditos.

De igual manera, entendió que la economía argentina “viene golpeada por la devaluación de Macri, por la pandemia, y por lo que siguió después con la devaluación que produjo Fernández”. Ante ello, consideró que el Gobierno necesita bajar la inflación, “mejorar el poder de compra y está tirando una serie de anuncios tendientes a eso”.

Habrá mejoras, pero no sustanciales

Sin hacer hincapié en el anuncio de créditos a monotributistas, pero abordando otras iniciativas, Costa entendió que los planes de compras a plazo van a mejorar el consumo “pero no en las dimensiones que lo hacía en otras épocas. Ahora 24 o 30 en otras épocas tenía un efecto mayor por varios motivos”, dijo y puntualizó que uno de ellos “tiene que ver con que hubo algunos productos que no se incorporaron, como los celulares, que tienen mucha demanda. Pero, además, la cuestión de la pandemia hace que mucha gente no tenga la misma propensión al consumo en función de la incertidumbre que genera y lo que va a pasar con el trabajo y los ingresos”.

Pero fue más allá al analizar el contexto general de las iniciativas tales como Ahora 30, los créditos y otros incentivos al consumo al considerar que “el efecto es limitado por una razón principal que es la caída espectacular del poder adquisitivo de los ingresos en estos últimos años. Estos son como remedios que se aplican para mejorar en parte una caída de ingresos que es muy importante, que se inició en 2018 con el principio de la devaluación con el gobierno de Macri y que todavía sigue existiendo. Son aspirinas a un problema mucho más grande que es la falta de poder de compra de la población”, sentenció.

Compras con tarjetas

En el comercio ya se exhiben, desde hace un tiempo, inconvenientes en las compras con tarjetas de crédito, principalmente por los intereses elevados de determinados productos, que van atados a las tasas según el plástico.

Al respecto, Costa analizó que en la actualidad el comerciante tiene un problema serio “que es achicar los márgenes para poder vender con el consumo limitado, pero también hay costos como el débito que le hace la tarjeta de crédito. Y el operador de tarjetas tiene una cuestión de incertidumbre de una economía inflacionaria que no se sabe qué pasará en los 30 o 60 días con los precios de los productos o la tasa de interés, y también esto afecta las decisiones”.

Ante ello, en una “economía inestable como la nuestra lamentablemente tenemos que manejarnos con situaciones a veces injustas, o costos que no tienen que ver con una situación actual sino que la expectativa genera una incertidumbre futura porque tenemos una economía muy inestable, afectando las decisiones y los márgenes, tanto del comerciante como de las tarjetas de crédito”.