Las ventas minoristas bajaron en octubre y cayó la confianza del público
El Reino Unido registró un nuevo deterioro en la actividad comercial y en el ánimo de los consumidores, según datos oficiales de la ONS y el índice GfK.
El Reino Unido volvió a mostrar señales de enfriamiento económico: las ventas minoristas cayeron un 1,1% en octubre, marcando la primera baja mensual desde mayo, según informó la Oficina Nacional de Estadística (ONS). La contracción llegó después del repunte del 0,7% en septiembre, y dejó al nivel de actividad un 3,3% por debajo del valor previo a la pandemia.
De acuerdo con el organismo, supermercados, tiendas de indumentaria y comercios online registraron una disminución en el movimiento. Algunos minoristas atribuyeron el freno a la decisión de los compradores de esperar los descuentos del Black Friday. El retroceso incluyó una nueva baja en las ventas de los supermercados, que ya venían debilitándose.
La presión inflacionaria continúa afectando el poder adquisitivo: el índice de precios al consumidor avanzó 3,6% interanual, casi el doble de la meta del Banco de Inglaterra. Dentro del rubro alimentos y bebidas no alcohólicas, la suba anual llegó al 4,9%.
A este panorama se sumó un deterioro adicional del ánimo del público. El índice de confianza del consumidor elaborado por GfK descendió dos puntos en noviembre, ubicándose en -19. Los cinco componentes del indicador retrocedieron, mostrando una visión más pesimista sobre la economía, la situación financiera personal y las posibilidades de realizar compras de mayor valor.
Neil Bellamy, director de análisis del consumidor en GfK, calificó los números como “desalentadores” de cara al próximo Presupuesto y advirtió que los hogares están siendo cautelosos en un período clave para el comercio. Señaló además que la caída en el indicador de compras importantes refleja que muchas familias ajustan gastos a las puertas de una temporada comercial decisiva.
Según el analista, la presentación del Presupuesto deberá aportar certidumbre en un contexto donde los consumidores “tienen dificultades para encontrar señales alentadoras”.