La iniciativa es impulsada por el Centro de Excelencia en Productos y Procesos (Ceprocor), donde un equipo de especialistas realiza ensayos para transformar la miel líquida en un polvo estable y de fácil manejo. El objetivo es lograr un producto que pueda ser incorporado a diferentes elaboraciones y, al mismo tiempo, facilite su almacenamiento, transporte y dosificación.
Una tecnología para transformar la miel
Los trabajos se desarrollan en los laboratorios de microencapsulación y secado por spray que el Ceprocor posee en Santa María de Punilla. La técnica permite convertir líquidos y emulsiones en productos en polvo mediante un proceso de secado rápido.
La ingeniera química María Candelaria Risso, integrante del equipo investigador, explicó que el proyecto surgió a partir del interés por encontrar alternativas para agregar valor a la producción apícola.
“Identificamos la necesidad de incorporar un ingrediente adicional a la miel para obtener el producto en polvo, dado que la miel representa una matriz muy compleja para ser secada de manera directa”, señaló.
Para desarrollar el producto, la miel se mezcla con agua y un agente protector a base de proteínas de lactosuero. Luego, la preparación ingresa a un secador por atomización, donde el aire caliente elimina la humedad en pocos segundos.
Este procedimiento permite generar una capa microscópica alrededor de las partículas de miel y obtener un polvo de fácil manipulación, con mejores condiciones para su conservación y traslado.
Buscan ampliar sus usos en la industria
Las investigadoras trabajan actualmente con distintos tipos de miel para ajustar y estandarizar el proceso. El propósito es determinar las condiciones necesarias para alcanzar un producto estable y con un rendimiento adecuado a escala industrial.
Rocío Massó, también ingeniera química e integrante del proyecto, destacó el interés que despertó la iniciativa entre empresas y distintos sectores productivos.
“El proyecto despertó interés en diversas empresas y sectores productivos de Córdoba”, afirmó, y remarcó la posibilidad de fortalecer la articulación entre el sector apícola, las empresas y el Estado provincial.
Una vez finalizada la etapa de investigación, el desarrollo podrá avanzar hacia el escalado productivo, proceso mediante el cual una tecnología desarrollada en laboratorio se adapta a volúmenes mayores para evaluar su factibilidad y calidad.
Un ingrediente con múltiples aplicaciones
Desde el Ceprocor señalaron que la miel en polvo podría utilizarse en diferentes productos de la industria alimentaria, entre ellos snacks, panificados, lácteos, bebidas y preparaciones instantáneas.
María Laura Maggi, integrante del Área de Auditoría de Procesos del organismo, explicó que la presentación en polvo también permitiría solucionar algunas dificultades propias de la miel líquida.
“La miel líquida es viscosa, pegajosa, difícil de manipular, transportar y procesar industrialmente. Este producto soluciona estos inconvenientes, optimizando los procesos y la logística de traslado”, sostuvo.
Además, el producto podría utilizarse como vehículo de compuestos bioactivos, como fibras y flavonoides, y responder a la demanda de ingredientes de origen natural y productos con etiquetas limpias.
El objetivo final es que el conocimiento desarrollado en los laboratorios pueda ser transferido al sector privado, generando nuevas alternativas para la cadena apícola y oportunidades de innovación dentro de la industria alimentaria cordobesa.