Los trabajos permitirán recuperar la capacidad de escurrimiento de la red de canales y favorecer la evacuación de los excedentes hídricos hacia el Arroyo Chazón. La intervención también apunta a proteger una importante superficie destinada a la producción agropecuaria y la infraestructura de caminos rurales.
El proyecto contempla tareas sobre dos canales troncales que actualmente presentan sectores con sedimentación, obstrucciones y deterioro, condiciones que disminuyen su capacidad para transportar el agua acumulada en la cuenca.
Con la recuperación y sistematización de estos cursos, se busca además mejorar el control de los niveles de agua de las lagunas y bajos naturales existentes en la zona, especialmente de una laguna ubicada en las proximidades de Laborde, cuya crecida puede generar complicaciones durante períodos de precipitaciones abundantes.
Intervención sobre dos canales
Uno de los sectores incluidos en el proyecto es el Canal 1, que tiene una extensión aproximada de 24,7 kilómetros y permite el drenaje de una cuenca de unas 14.750 hectáreas.
En este tramo se realizará una limpieza y sistematización integral del cauce para recuperar su capacidad de conducción. También se ejecutarán tareas destinadas a desobstruir las alcantarillas existentes, con el propósito de mejorar el funcionamiento general del sistema.
Por otra parte, el Canal 2, de aproximadamente 25,35 kilómetros, será sometido a trabajos de limpieza para retirar los sedimentos acumulados y recuperar la sección hidráulica.
El proyecto también contempla el reemplazo de alcantarillas deterioradas, una intervención que permitirá mejorar el escurrimiento y, al mismo tiempo, facilitar la circulación por los caminos rurales que atraviesan la zona.
Protección de la producción y los caminos rurales
La obra tendrá impacto sobre una amplia superficie productiva del departamento Unión, donde las condiciones hídricas pueden afectar tanto los lotes agropecuarios como la circulación por la red vial rural.
La recuperación de la infraestructura de drenaje permitirá regular los caudales durante los períodos de lluvia y favorecer el uso de los bajos naturales como espacios de retención temporaria.
De esta manera, la intervención busca mejorar el comportamiento hidráulico de la cuenca oeste de Laborde, disminuir el riesgo de anegamientos y contribuir al resguardo de caminos rurales, campos productivos e infraestructura de la región.