El cáncer de cuello uterino está vinculado en la mayoría de los casos al Virus del Papiloma Humano (VPH), una infección de transmisión sexual muy común. Si bien no siempre deriva en una patología, los controles periódicos permiten detectar lesiones antes de que evolucionen hacia un cuadro oncológico.
Josefina Del Bo, referente del Departamento de Prevención y Diagnóstico de Patologías Neoplásicas, destacó la relevancia de utilizar las herramientas disponibles: “El cáncer de cuello uterino puede prevenirse mediante la vacunación y controles periódicos como el Papanicolaou (PAP) o el test de VPH”, señaló la especialista, remarcando que estos servicios están operativos todo el año en la red de salud provincial.
Uno de los mayores desafíos para el sistema sanitario es la naturaleza silenciosa de la enfermedad. En sus etapas iniciales no presenta síntomas, por lo que muchas personas postergan la consulta. Los signos de alerta, como el sangrado vaginal anormal o el dolor pélvico, suelen aparecer recién en fases más avanzadas.
Desde la cartera sanitaria recordaron que la vacuna contra el VPH es una pieza fundamental de la estrategia preventiva. Es gratuita, segura y forma parte del Calendario Nacional de Vacunación.
- Población objetivo: Niñas y niños de 11 años (esquema de dosis única).
- Disponibilidad: En todos los vacunatorios y centros de salud públicos de la provincia.
Además de la vacuna, los especialistas recomiendan mantener los controles ginecológicos de rutina, realizarse el PAP y utilizar preservativo como medida de barrera.
Durante lo que resta de marzo, los centros de salud cordobeses mantendrán una agenda reforzada de difusión y atención. Los interesados en conocer los puntos de control y horarios especiales pueden consultar el cronograma completo aquí.