En ambos operativos hubo allanamientos, secuestro de drogas y mujeres detenidas acusadas de comercializar cocaína.
Los procedimientos fueron ordenados por fiscalías especializadas en narcotráfico y permitieron desbaratar puntos de venta que, según la investigación, funcionaban desde viviendas particulares y también mediante entregas bajo modalidad delivery.
Una mujer cayó en Villa Nueva
Tras varios meses de investigación, grupos operativos e investigativos de la FPA realizaron en las últimas horas tres allanamientos en distintos sectores de Villa Nueva.
Los operativos se desarrollaron en viviendas ubicadas sobre calle Chacabuco al 1200 y avenida Padre Hugo Salvato, en barrio San Antonio.
De acuerdo con la información suministrada, los procedimientos permitieron cerrar puntos de venta de estupefacientes que estaban bajo seguimiento judicial.
Fue en ese marco que los efectivos detuvieron a una mujer de 29 años.
Además, secuestraron 147 dosis de cocaína, dinero en efectivo, una balanza digital, una motocicleta y otros elementos considerados relevantes para la causa.
La investigación quedó a cargo de la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico con asiento en esta ciudad, a cargo de Walter Gesino, que ordenó el traslado de la detenida y la remisión de todos los elementos secuestrados.
En Noetinger, otra detenida
En otro operativo realizado por la FPA, investigadores allanaron una vivienda ubicada sobre calle Almirante Brown al 200, en la localidad de Noetinger.
El procedimiento concluyó con la detención de una mujer de 36 años y el cierre de un presunto punto de venta de estupefacientes que era investigado desde hacía semanas.
Durante el registro de la vivienda, los agentes secuestraron 175 dosis de cocaína, tres dosis de marihuana, dinero en efectivo, una motocicleta y distintos elementos vinculados a la investigación.
Según detallaron fuentes oficiales, la sospechosa no solo comercializaba drogas desde su domicilio, sino que además utilizaba la modalidad delivery para concretar ventas en diferentes sectores de la localidad.
La pesquisa permitió establecer que las entregas eran coordinadas previamente y se realizaban en lugares de escasa circulación para evitar controles.
También se detectó que los pagos se efectuaban tanto en efectivo como mediante transferencias.