Consumada la victoria de la “Scaloneta”, minutos después de las 18, el centro villamariense se transformó en el núcleo de los festejos, congregando a miles de vecinos de las dos Villas.
Con el correr de los minutos, la esquina de Buenos Aires y General Paz mostró una postal muy parecida a la de hace tres años y medio atrás, cuando la ciudad gritó “dale campeón” después de que esta Selección tocó el cielo con las manos en Qatar.
El encuentro de ayer ante Inglaterra estuvo lleno de condimentos que lo convirtieron en un partido único e histórico, por eso la respuesta y el fervor de la gente, que se agolpó como pocas veces y cantó hasta el cansancio “el que no salta es un inglés”.
Una bandera gigante de 5 metros de largo por 3 metros de alto, un colectivo con vecinos saltando, un hombre que encontró una zapatilla y comenzó a cantar para encontrar a su dueño, parlantes sonando al compás de la cumbia y el cuarteto, muchos vasos y bebidas apuntando al cielo y una alegría interminable hicieron de este miércoles una jornada histórica, que podría volver a tener réplica el próximo domingo si se da el resultado que todos anhelamos.
Foto: Pablo Mercado