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Federico Amaya: "En Italia la situación es crítica y lamentable"

El delantero, oriundo de Arroyo Cabral, está jugando al fútbol y viviendo en Agnone, un pueblo que hace triángulo con Roma y Nápoles, en Italia, donde la pandemia no cesa. "La gente hace poco tomó conciencia".

Federico Amaya tiene 29 años y es un caso más de un deportista de la región que está cumpliendo su rol y trabajando, por sobre todas las cosas, fuera de casa.

Con un largo recorrido por el fútbol federal de nuestro país, donde defendió los colores de Belgrano, Central Norte (Salta), Alumni, Independiente y Desamparados (San Juan), Sol de América (Formosa), Defensores de Belgrano, Sarmiento (Leones), Pacífico y Huracán (Mendoza). También dio el salto en el plano internacional al vestir las camisetas de Santa Rita (Ecuador), Universidad (República Dominicana), Citta di Rossolini (Italia) , Biancavilla (Italia ) y el actual Olimpia de Agnonense de la Serie D (cuarta división del fútbol italiano).

Vive en el viejo continente hace más de un año y medio y su actual residencia es Agnone, un pueblo muy pequeño que está ubicado en el medio de Roma y Nápoles.

La situación sanitaria respecto del coronavirus en Italia es la más crítica, los muertos e infectados no cesan y el cabralense le cuenta a este diario cómo está la situación: “Estoy muy bien, vivo con mi novia, es un pueblo tranquilo que hace triángulo con Nápoles y Roma. Por suerte en esta zona la situación está muy bien pero en toda Italia es realmente lamentable y crítica. En el norte los números son devastadores y ahora se está haciendo foco en el sur. La gente hace poco que tomó conciencia de todo lo sucedido y lo que sucede.

El goleador no está solo, vive con su novia y aprovecha a pasar más tiempo, compartir momentos que en época de campeonato no son tan accesibles. “Cocinamos mucho, vemos películas, hacemos gimnasia, vemos series, y tomamos mate”, comentó al respecto.

-¿Qué cuidados tienen en la habitualidad respecto a las órdenes gubernamentales?

-Estamos los dos en casa en cuarentena ya hace más de 15 días, teniendo las precauciones y cuidados que se dice hay que tener. No salimos, solamente para hacer las compras necesarias y siempre con barbijo y cuidando el contacto con las personas. Además tratamos de estar a más de un metro y medio de distancia y eso acá se respeta mucho. Una vez llegado a casa uno debe lavarse las manos y lo que trae de afuera higienizarlo.

Luego de pasar por varias instituciones, Federico recaló en Olimpia Agnonense que disputa la Serie D y al momento de la suspensión estaba pujando por meterse en los puestos de clasificación. Sobre la postergación del torneo argumentó: “En este momento está todo cerrado y parado y la actividad deportiva no es la excepción. Por ende, con mis compañeros estamos a la expectativa porque no se sabe si se va a retomar el campeonato o se va a dar por finalizado el mismo, habrá que esperar que los números bajen en cuanto a infectados y muertes y se tomará una decisión”.

Además, el atacante agregó: “Estaba con mucha energía y expectativas, había tenido una lesión en la rodilla en los últimos dos partidos y a causa de eso se me produjo una distensión en la rodilla, por lo que me había mantenido al margen en el último partido y luego se suspendió. Pero en sí, es una temporada muy linda la que tengo en Agnone, me gusta mucho, más allá de que el arco está un poco cerrado y no se me da la oportunidad de ser goleador, pero sigo tirando para adelante siempre y tengo contrato hasta final de temporada.

-¿Cómo es el día a día de un futbolista que no es estrella ni tiene grandes contratos?

-Estamos esperando ver qué pasa y en la categoría como la que estoy jugando, es todo un tema. Es mi trabajo y el estar parado rompe un poco con la economía, como le pasa a cada persona en sus correspondientes obligaciones.

-¿Cómo seguís con tu entrenamiento diario fuera del club?

-El club nos manda todos los días un plan para hacer, se trata de diferentes tareas por grupo y yo me traje elementos de la entidad a casa. Me armé un pequeño gimnasio donde entrenamos con mi novia y eso nos sirve como para pasar un poco el tiempo encerrados y no perder la figura a nivel físico, o sea poder seguir manteniéndonos en estado.

Más allá de lo personal, destaco la actitud del club ya que siempre están atentos, me llaman para saber cómo estoy y si necesito algo.

-¿Creés que va a continuar o como muchos torneos pasará a la temporada 2021?

-Estamos con muchas expectativas de cómo se resuelve esto, aparentemente se podría retomar el campeonato en mayo (es una fecha en que se tendría que estar terminando pero claramente y debido a esta situación del coronavirus todo cambió). Y de proseguir se culminaría en julio estimativamente.

Más allá de estar a 13 mil kilometros de su querido Arroyo Cabral y situación de incertidumbre que rodea al mundo entero, Amaya no olvida dónde comenzó a dar sus primeros pasos y respecto al deseo de volver a su tierra comentó: “Son situaciones donde a todos nos ha tocado por primera vez que te hacen replantear un montón de cosas, que por ahí uno no debería tomar esas decisiones en caliente. Se extraña mucho y quisiera pasar esta cuarentena en casa con los míos, pero la realidad es que una vez que se pase todo esto, voy a pensar seriamente cómo seguir, pero por el momento no quiero tomar ninguna decisión apresurada y más cuando están de por medio muy a flor de piel los sentimientos.

-¿Qué mensaje le dejás a la gente de Arroyo Cabral y de la región?

-Simplemente que hay que tomar conciencia, cuidarse ustedes y cuidarnos entre todos.

La reglas son claras y nos tenemos que quedar en casa.

Después vendrá el momento de abrazarnos, compartir momentos, vernos y estar todos juntos.

Saludo grande a toda mi gente. Los quiero mucho y siempre los tengo presentes.

Así, el pibe que supo ser convocado a una selección juvenil dejó su huella, contó su historia y nos alimentó de consejos para seguir creando conciencia y responsabilidad.