Policiales | correa | Cárcel | heridas

Ya se encuentra en sala común el interno que sufrió graves heridas

Se trata de Federico Damián Correa, de 26 años, quien está recuperándose en el Pasteur. El otro hombre que participó de la pelea es Mauro Barrera, de 36, y ya está en la cárcel. Se secuestraron dos cuchillos "tumberos"

En cada pabellón del Establecimiento Penitenciario N° 5 hay entre 30 y 45 internos. Este martes, en el número 5 (pabellón de condenados), pelearon Federico Damián Correa, de 26 años, y Mauro Barrera, de 36. La pelea fue con cuchillos “tumberos”, según indicaron fuentes judiciales a este matutino.

Correa ingresó al Hospital Pasteur con una lesión grave en el abdomen y pasó directo a quirófano. Barrera, si bien también fue trasladado al centro de salud con algunos cortes y un golpe en la cabeza, fue llevado nuevamente al penal.

Ayer, PUNTAL VILLA MARÍA confirmó que Correa, tras la intervención quirúrgica, ayer pasó a sala común. Su evolución, por el momento, es “buena”, por lo que pronto será trasladado a la cárcel de barrio Belgrano.

Si bien todavía no hay imputados por lo ocurrido y la Fiscalía de Instrucción del Segundo Turno, a cargo de Juliana Companys, investiga el caso, la principal hipótesis que se baraja se vincula con que hace más de dos meses que los presos no reciben visitas.

El contacto de las personas privadas de la libertad con sus familiares, en las penitenciarías, prácticamente no se negocia. Sin embargo, desde que el gobierno nacional dispuso el aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de Covid-19, a mediados de marzo, en las cárceles se tomaron medidas para evitar la propagación del virus. Y una de esas medidas fue suspender las visitas.

A pesar de que recientemente se presentó un protocolo con el objetivo de que las mismas se reanuden, aún no hay ninguna certeza al respecto.

De esta manera, también cabe preguntarse cómo incide la pandemia en los contextos de encierro que ahora parecen replicarse, cuando cada uno debe confinarse y esperar.

En el libro Prisión Perpetua, el escritor Ricardo Piglia escribió: “La cárcel debe ser vista como un laboratorio (...) Se busca reconstruir artificialmente las condiciones de la vida futura. Se observa cómo reacciona un individuo cuando se lo priva por completo de experiencias durante un tiempo prolongado. Entonces crece la paranoia”.

Eso escribe. Y uno se pregunta, entonces, qué sucederá a pesar de las flexibilizaciones paulatinas, de qué se trata esa frase que desde hace algunos días resuena y habla de una “nueva normalidad”.