Martín Báez, hijo del empresario Lázaro Báez, quedó detenido ayer por orden de la Justicia tras presentarse a responder una intimación en los tribunales federales de Comodoro Py, en el marco de la causa por lavado de dinero conocida como "la ruta del dinero K".
El miércoles, el fiscal de juicio Abel Córdoba había solicitado la detención del hijo del exdueño de Austral Construcciones por violar un embargo e inhibición judiciales y así fugar cinco millones y medio de dólares de cuentas en el exterior.
El Tribunal Oral Federal 4, a cargo del juicio que está en curso, consideró que puede peligrar "el recupero de los bienes que fueron el producto de los ilícitos", en caso de que el imputado continúe en libertad.
Pidió ir al penal de Ezeiza
Tras ser notificado de su detención, Martín Báez pidió ser trasladado al penal de Ezeiza, en el que está alojado su padre desde abril de 2016.
"Por ello, permite inferir la capacidad de Martín Antonio Báez de abrir cuentas y/o sociedades en el extranjero y así poder transferir y/u operar con fondos que podrían resultar el provecho del delito que se investiga y del que se desconoce su destino, sin la necesidad de cruzar las fronteras de nuestro país", agregaron los jueces Guillermo Costabel, Gabriela López Iñiguez y Adriana Palliotti.
Además, señalaron que "queda claro que las medidas cautelares adoptadas a su respecto no resultaron suficientes para contener el riesgo procesal que este escenario implica", ya que "se han efectuado movimientos de las cuentas" del hijo del empresario "que datan desde el año 2015 hasta el segundo semestre del año 2018".
Al reanudarse el juicio el miércoles en Comodoro Py, el Tribunal advirtió que no estaba presente Martín Báez, quien debía estar allí, tal como se había comprometido al ser autorizado a viajar a Santa Cruz en diciembre con motivo de las fiestas, a raíz de que tiene una restricción a permanecer en el ámbito de la Capital Federal.
Los jueces le dieron un plazo hasta ese mismo día para presentarse a la audiencia, pero como uno de sus abogados hizo saber que tenía pasaje de regreso a Buenos Aires para ayer, y que se había quedado en Río Gallegos por un problema de uno de sus hijos, el Tribunal le prorrogó ese plazo hasta las 8.00 de ayer.
"Consideramos que los argumentos dados no resultarían suficientes para justificar el incumplimiento advertido", indicaron los jueces respecto a la ausencia de ayer de Báez en el juicio, por lo cual presumieron que podía existir peligro de fuga.
Además, calificaron de "endeble" sus argumentos del porqué no regresó a Buenos Aires el miércoles, tal como se había pautado.
No obstante eso, los magistrados también coincidieron con el pedido fiscal Córdoba sobre la detención de Báez por haber burlado la inhibición judicial y sustraer en el exterior más de cinco millones de dólares en cuentas de las cuales él era beneficiario.
Pruebas documentales
"La prueba documental incorporada permite reconstruir las decisiones recientes que tomó el acusado en el plano societario y financiero que permanece oculto, lo cual da cuenta de la insuficiencia de las medidas cautelares de carácter patrimonial oportunamente impuestas para impedir que el imputado atente contra los fines del proceso", evaluaron los jueces.
Expresaron que "a partir del mes de abril de 2016 Martín Báez se encontraba procesado con embargo dictado a su respecto, congelamiento de cuentas bancarias y demás medidas cautelares adoptadas, el nombrado continuó realizando actos ocultos que permitieron la circulación de flujos millonarios de dinero burlando de ese modo las medidas adoptadas hasta la fecha".
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El Tribunal Oral Federal 4, a cargo del juicio que está en curso, consideró que puede peligrar "el recupero de los bienes que fueron el producto de los ilícitos", en caso de que el imputado continúe en libertad.
Pidió ir al penal de Ezeiza
Tras ser notificado de su detención, Martín Báez pidió ser trasladado al penal de Ezeiza, en el que está alojado su padre desde abril de 2016.
"Por ello, permite inferir la capacidad de Martín Antonio Báez de abrir cuentas y/o sociedades en el extranjero y así poder transferir y/u operar con fondos que podrían resultar el provecho del delito que se investiga y del que se desconoce su destino, sin la necesidad de cruzar las fronteras de nuestro país", agregaron los jueces Guillermo Costabel, Gabriela López Iñiguez y Adriana Palliotti.
Además, señalaron que "queda claro que las medidas cautelares adoptadas a su respecto no resultaron suficientes para contener el riesgo procesal que este escenario implica", ya que "se han efectuado movimientos de las cuentas" del hijo del empresario "que datan desde el año 2015 hasta el segundo semestre del año 2018".
Al reanudarse el juicio el miércoles en Comodoro Py, el Tribunal advirtió que no estaba presente Martín Báez, quien debía estar allí, tal como se había comprometido al ser autorizado a viajar a Santa Cruz en diciembre con motivo de las fiestas, a raíz de que tiene una restricción a permanecer en el ámbito de la Capital Federal.
Los jueces le dieron un plazo hasta ese mismo día para presentarse a la audiencia, pero como uno de sus abogados hizo saber que tenía pasaje de regreso a Buenos Aires para ayer, y que se había quedado en Río Gallegos por un problema de uno de sus hijos, el Tribunal le prorrogó ese plazo hasta las 8.00 de ayer.
"Consideramos que los argumentos dados no resultarían suficientes para justificar el incumplimiento advertido", indicaron los jueces respecto a la ausencia de ayer de Báez en el juicio, por lo cual presumieron que podía existir peligro de fuga.
Además, calificaron de "endeble" sus argumentos del porqué no regresó a Buenos Aires el miércoles, tal como se había pautado.
No obstante eso, los magistrados también coincidieron con el pedido fiscal Córdoba sobre la detención de Báez por haber burlado la inhibición judicial y sustraer en el exterior más de cinco millones de dólares en cuentas de las cuales él era beneficiario.
Pruebas documentales
"La prueba documental incorporada permite reconstruir las decisiones recientes que tomó el acusado en el plano societario y financiero que permanece oculto, lo cual da cuenta de la insuficiencia de las medidas cautelares de carácter patrimonial oportunamente impuestas para impedir que el imputado atente contra los fines del proceso", evaluaron los jueces.
Expresaron que "a partir del mes de abril de 2016 Martín Báez se encontraba procesado con embargo dictado a su respecto, congelamiento de cuentas bancarias y demás medidas cautelares adoptadas, el nombrado continuó realizando actos ocultos que permitieron la circulación de flujos millonarios de dinero burlando de ese modo las medidas adoptadas hasta la fecha".

