El tribunal halló a Tomás David Romero culpable de homicidio calificado por el uso de arma de fuego y de amenazas calificadas. Según el fallo, Romero disparó contra González dentro de un Chevrolet Corsa, en presencia de un testigo que resultó clave en la causa.
Este testimonio fue determinante para la condena, pese a que en un momento el testigo intentó retractarse, aparentemente influido por uno de los acusados.
En el mismo proceso también fueron juzgados Tobías Lautaro Romero, hermano del principal imputado, y su madre, Silvia Karina Romero. Tobías recibió una pena de un año y ocho meses de prisión condicional por amenazas, mientras que la mujer fue absuelta del cargo de amenaza simple.
Las audiencias estuvieron atravesadas por incidentes: durante la apertura se produjeron choques entre allegados de los acusados y familiares de la víctima, que incluso involucraron al fiscal de Cámara Marcelo Fenoll y al abogado querellante Nicolás Díaz.
A raíz de estos episodios, el Ministerio Público Fiscal denunció intentos de amedrentamiento contra funcionarios y testigos.
De acuerdo con la investigación, González fue baleado en plena disputa barrial y permaneció seis días internado en el Hospital de Urgencias, donde finalmente falleció a causa de las heridas.