La construcción se derrumbó en este primer semestre del año, con una caída del 35 por ciento en comparación con igual período de 2018. De esta manera se retrotrajo a números que no se registraban en la ciudad desde 2010.
Son datos estadísticos que explican la preocupación que existe en el sector que, ante menos obras privadas en marcha, encuentra buena parte de su punto de sostén en la obra pública.
Esto también tiene relación con el impacto sobre el empleo, en tanto la construcción es generadora de trabajo y dinamizadora de la economía tanto local como regional.
De acuerdo con las estadísticas locales, entre enero y junio del año pasado en los registros municipales se habían autorizado obras por un total de 82.153 metros cuadrados. En este 2019, por igual período, los autorizados son apenas 53.820 metros cuadrados. Lejos quedaron números como los que se dieron en 2015, 2016 y 2017 con 139.887, 131.153 y 107.187 metros cuadrados declarados respectivamente.
En el análisis de cada categoría, las univiviendas (casa familiar) marcaron punta a partir de construcción o mejoras en inmuebles ya existentes, por un total de 23.459 metros cuadrados. Más rezagados quedaron las multiviviendas (complejos y edificios) con 13.391 metros cuadrados y la edificación de galpones y locales comerciales con 16.970 metros cuadrados. Este esquema de prevalencia repite el comportamiento de 2018, aunque con otros números.
En el mes a mes hay un zigzagueo importante, con períodos como enero, en el que se autorizó la construcción de 12.745 metros cuadrados, y otros mucho más débiles como marzo, con apenas 5.467 metros cuadrados.
Para los inversores, si bien se repite la afirmación que ubica a los ladrillos como el mejor lugar para poner la plata, el panorama actual muestra al sector bastante paralizado, esperando tener alguna certeza más para marcar el inicio de nuevos proyectos o el avance de algunos que ya están en marcha.
Como se conoce, en el país la actividad de la construcción, según el INDEC, retrocedió en mayo 3,4% respecto del mismo periodo de 2018, y se contrajo 8,9% en los primeros cinco meses de este año.
Esto se condice con la información que publicó recientemente la Fedecom, cuando en consonancia con una nueva caída en las ventas minoristas marcó como los más afectados a los rubros que están vinculados con el sector de forma directa o indirecta, tal el caso de Ferretería, Materiales Eléctricos y Materiales para la Construcción, que se retrotrajo otro 11,1 por ciento en junio.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María
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Esto también tiene relación con el impacto sobre el empleo, en tanto la construcción es generadora de trabajo y dinamizadora de la economía tanto local como regional.
De acuerdo con las estadísticas locales, entre enero y junio del año pasado en los registros municipales se habían autorizado obras por un total de 82.153 metros cuadrados. En este 2019, por igual período, los autorizados son apenas 53.820 metros cuadrados. Lejos quedaron números como los que se dieron en 2015, 2016 y 2017 con 139.887, 131.153 y 107.187 metros cuadrados declarados respectivamente.
En el análisis de cada categoría, las univiviendas (casa familiar) marcaron punta a partir de construcción o mejoras en inmuebles ya existentes, por un total de 23.459 metros cuadrados. Más rezagados quedaron las multiviviendas (complejos y edificios) con 13.391 metros cuadrados y la edificación de galpones y locales comerciales con 16.970 metros cuadrados. Este esquema de prevalencia repite el comportamiento de 2018, aunque con otros números.
En el mes a mes hay un zigzagueo importante, con períodos como enero, en el que se autorizó la construcción de 12.745 metros cuadrados, y otros mucho más débiles como marzo, con apenas 5.467 metros cuadrados.
Para los inversores, si bien se repite la afirmación que ubica a los ladrillos como el mejor lugar para poner la plata, el panorama actual muestra al sector bastante paralizado, esperando tener alguna certeza más para marcar el inicio de nuevos proyectos o el avance de algunos que ya están en marcha.
Como se conoce, en el país la actividad de la construcción, según el INDEC, retrocedió en mayo 3,4% respecto del mismo periodo de 2018, y se contrajo 8,9% en los primeros cinco meses de este año.
Esto se condice con la información que publicó recientemente la Fedecom, cuando en consonancia con una nueva caída en las ventas minoristas marcó como los más afectados a los rubros que están vinculados con el sector de forma directa o indirecta, tal el caso de Ferretería, Materiales Eléctricos y Materiales para la Construcción, que se retrotrajo otro 11,1 por ciento en junio.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María

