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Los alimentos tuvieron la suba más fuerte del año: 6,4% en octubre

La inflación estuvo por debajo del 4 por ciento pero la canasta alimentaria sigue registrando importantes alzas. Para no caer en la indigencia, una familia necesitó casi 25 mil pesos; la línea de la pobreza está en 36.710 pesos
 
Después de la fuerte devaluación de agosto, los aumentos de precios más fuertes se produjeron en los alimentos. El mes pasado, mientras los electores definían quién sería el próximo presidente, los incrementos alcanzaron el pico máximo del año. La canasta básica alimentaria registró un alza del 6,40 por ciento, según el informe estadístico del Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes Minoristas, que releva los precios en 1.000 comercios y supermercados de toda la provincia. 

En sólo tres meses, el acumulado arroja que la comida alcanzó una suba del 19,14 por ciento.

Según el trabajo estadístico, la inflación general registró una merma en octubre. Llegó al 3,93 por ciento, contra el 4,86 por ciento del mes anterior.

Sin embargo, muy por encima siguen creciendo los alimentos, lo que tiene un impacto directo en los índices sociales. 

La canasta básica alimentaria define el límite de la indigencia. Define el ingreso mínimo que debe tener una familia o una persona para comprar los alimentos que necesita en el mes. En octubre, un núcleo familiar tipo debió reunir ingresos por 24.939 pesos para poder comer. En lo que va del año, entre enero y octubre, el aumento acumulado de los alimentos llegó al 50,76 por ciento. Pero si se compara octubre de este año contra octubre de 2018, la suba alcanza al 61,26 por ciento. 

La inflación determina la línea de la pobreza. Allí se incluyen no sólo los alimentos sino los bienes y servicios que se necesitan para vivir. En este caso, con un aumento del 3,93 por ciento, la canasta básica total llegó en Córdoba a 36.710 pesos. Por debajo de ese ingreso, una familia es pobre.

Entre enero y octubre de este año, la inflación acumulada alcanzó el 41,77 por ciento y la interanual -octubre de 2019 contra octubre de 2018- trepó al 49,63 por ciento.

Con esos índices, los especialistas pronostican que seguirá creciendo el índice de pobreza y que llegó al 35,4 por ciento a nivel nacional. Esa medición correspondió al primer semestre del año, antes de la devaluación de agosto y la espiralización de la inflación.

El constante aumento de los precios también tiene un impacto en el volumen de ventas. La Cámara de Almacenes y Comercios Minoristas relevó que entre septiembre y octubre de este año la caída alcanzó el 6,33 por ciento. Pero si la comparación se realiza con respecto a octubre del año pasado, la merma en las ventas alcanza el 9,75 por ciento. 

A los incrementos de los precios hay que sumar además el hecho de que se restringieron fuertemente las posibilidades de financiamiento. Y cada vez más clientes optaron por una modalidad que ha venido creciendo de manera constante en los últimos meses: el fiado.

Entre octubre de este año y el mismo mes de 2018, las ventas al fiado crecieron el 11,43 por ciento.

Pero a la par también se incrementó notoriamente el índice de morosidad entre quienes hacen sus compras al fiado. En el último año, la morosidad aumentó el 40,15 por ciento.

Y también subió la incobrabilidad del fiado, que contempla la falta de pago cuando se excedieron los 60 días posteriores al vencimiento del plazo acordado. Los incobrables para los almacenes representan hoy un 28,25 por ciento más que hace un año.

En los comercios de barrio, el fiado ya representa el 41,40 por ciento de las ventas.

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