Se acaba el año. Habría que remontarse a 2008 para encontrar un año tan negativo para los activos de inversión.
La mayoría de las posiciones dentro del mercado cerraron con pérdidas de punta a punta. Y sólo quienes supieron moverse en sus inversiones en el momento exacto podrán culminar su año con rentabilidad positiva.
El Merval cayó, en dólares, más del 50%, con acciones líderes que acumularon caídas de entre 30% y hasta 75%. Cablevisión, Grupo Supervielle, Metrogas, Grupo Financiero Valores y Mirgor estuvieron entre las de peor comportamiento. El único papel dentro del Merval que cerró en verde no representa riesgo argentino. Específicamente, se habla de Petrobras Brasil, que ganó 27 por ciento.
En los bonos en dólares, el retorno total de la parte media y larga de la curva cayó entre 10% y 32%; con un CDS a 5 años (como medida de riesgo) que saltó más de 570 puntos, hasta cerrar 2018 nuevamente testeando máximos de agosto, en la zona de 800 puntos. Si se lo compara contra Brasil, el spread se amplió a lo largo del año de 68 a cerca de 600 puntos. Lo que marca claramente el “castigo” al riesgo argentino.
Solamente los bonos en dólares de muy corto plazo, como Letes y Bonar 2019, actuaron como refugio. La misma suerte corrieron los títulos en pesos medidos en dólares. Esto se explica por la devaluación del peso que se ubica entorno al 100% punta a punta.
Ahora, una vez más, la referencia la debe dar el comportamiento de otras monedas de la región. Pero es claro que con una devaluación promedio menor al 10% en el año en los principales países (México, Brasil, Colombia, Chile), nuevamente el problema es de la Argentina.
Desde acá, se apunta a 2019. Como punto positivo, los desequilibrios se están corrigiendo y la política monetaria parece estar logrando la estabilidad del tipo de cambio buscada, con una caída en las expectativas de inflación. No obstante, lo político de cara a las elecciones presidenciales de octubre será un factor (al menos) de volatilidad en gran parte del año.
Incluso, también es real que gran parte de la incertidumbre y de los ruidos que se dispararon o se profundizaron en el plano internacional, recientemente, se trasladarán -por lo menos- a los primeros meses del nuevo año. En consecuencia, y en principio, tampoco promete ser un año muy fácil.
De todas maneras, eso no quiere decir mucho, ya que 2018 lo parecía luego del dulce año 2017. Y, sin embargo, terminó defraudando.
Cifras a tener en cuenta
Un 50,2% fue lo que cayó el Merval en dólares durante el año que se va. Las líderes, en tanto, superaron ese derrumbe con caídas de hasta 75 por ciento.
Mientras que el Riesgo País quedó ubicado en 800 puntos, el CDS (Credit Default Swaps) argentino a 5 años cerró cerca de los máximos del año, reflejando el salto en el riesgo local. Había empezado el 2018 en niveles de 230 puntos.
El dólar subió fuerte
Un 102 por ciento se apreció la moneda estadounidense respecto del peso argentino, a lo largo de todo 2018; llegó a tocar los $ 40, pero finalmente la cotización se ubicó en $ 37,60
Comentá esta nota
El Merval cayó, en dólares, más del 50%, con acciones líderes que acumularon caídas de entre 30% y hasta 75%. Cablevisión, Grupo Supervielle, Metrogas, Grupo Financiero Valores y Mirgor estuvieron entre las de peor comportamiento. El único papel dentro del Merval que cerró en verde no representa riesgo argentino. Específicamente, se habla de Petrobras Brasil, que ganó 27 por ciento.
En los bonos en dólares, el retorno total de la parte media y larga de la curva cayó entre 10% y 32%; con un CDS a 5 años (como medida de riesgo) que saltó más de 570 puntos, hasta cerrar 2018 nuevamente testeando máximos de agosto, en la zona de 800 puntos. Si se lo compara contra Brasil, el spread se amplió a lo largo del año de 68 a cerca de 600 puntos. Lo que marca claramente el “castigo” al riesgo argentino.
Solamente los bonos en dólares de muy corto plazo, como Letes y Bonar 2019, actuaron como refugio. La misma suerte corrieron los títulos en pesos medidos en dólares. Esto se explica por la devaluación del peso que se ubica entorno al 100% punta a punta.
Ahora, una vez más, la referencia la debe dar el comportamiento de otras monedas de la región. Pero es claro que con una devaluación promedio menor al 10% en el año en los principales países (México, Brasil, Colombia, Chile), nuevamente el problema es de la Argentina.
Desde acá, se apunta a 2019. Como punto positivo, los desequilibrios se están corrigiendo y la política monetaria parece estar logrando la estabilidad del tipo de cambio buscada, con una caída en las expectativas de inflación. No obstante, lo político de cara a las elecciones presidenciales de octubre será un factor (al menos) de volatilidad en gran parte del año.
Incluso, también es real que gran parte de la incertidumbre y de los ruidos que se dispararon o se profundizaron en el plano internacional, recientemente, se trasladarán -por lo menos- a los primeros meses del nuevo año. En consecuencia, y en principio, tampoco promete ser un año muy fácil.
De todas maneras, eso no quiere decir mucho, ya que 2018 lo parecía luego del dulce año 2017. Y, sin embargo, terminó defraudando.
Cifras a tener en cuenta
Un 50,2% fue lo que cayó el Merval en dólares durante el año que se va. Las líderes, en tanto, superaron ese derrumbe con caídas de hasta 75 por ciento.
Mientras que el Riesgo País quedó ubicado en 800 puntos, el CDS (Credit Default Swaps) argentino a 5 años cerró cerca de los máximos del año, reflejando el salto en el riesgo local. Había empezado el 2018 en niveles de 230 puntos.
El dólar subió fuerte
Un 102 por ciento se apreció la moneda estadounidense respecto del peso argentino, a lo largo de todo 2018; llegó a tocar los $ 40, pero finalmente la cotización se ubicó en $ 37,60

