Jorge Antonio Cantón (51) y su pareja Rosa Gabriela (48) no tienen ni trabajo, ni dónde dormir.
En la tarde de ayer recibieron la colaboración de un vecino del barrio San Justo que les ofreció su techo al verlos pernoctar en la calle.
En diálogo con este matutino, contaron su situación y pidieron ayuda.
Hace años que Jorge no tiene un trabajo estable y vive de “changas”, que le ayudan a llevar el día a día.
“Sé hacer tareas rurales, trabajé en hornos de ladrillo y sé de pinturería aunque no tengo los elementos necesarios. Necesito trabajo, de cualquier cosa, estoy dispuesto a trabajar en lo que haga falta”, dijo.
Consultado sobre su situación laboral, explicó que sólo le han salido changas, pero que hace tiempo no tiene un trabajo formal. En la misma situación está su mujer, Gabriela.
Junto a ellos está Luis Araoz, un vecino del barrio San Justo que se solidarizó con ellos y les ofreció un techo para que puedan pasar la noche. Pero se trata de una solución transitoria.
Al ser consultados sobre dónde dormían antes de que los ayudaran, dijeron que “en una tapera”. El frío y la lluvia hacen todavía más compleja la situación de estas personas.
Jorge dejó su número de teléfono (154241842) por si algún vecino tiene un trabajo para el. Y, ante la necesidad de ropa y abrigo, quienes quieran colaborar pueden llevar los elementos a San Lorenzo 745, lugar donde están pernoctando actualmente.
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En diálogo con este matutino, contaron su situación y pidieron ayuda.
Hace años que Jorge no tiene un trabajo estable y vive de “changas”, que le ayudan a llevar el día a día.
“Sé hacer tareas rurales, trabajé en hornos de ladrillo y sé de pinturería aunque no tengo los elementos necesarios. Necesito trabajo, de cualquier cosa, estoy dispuesto a trabajar en lo que haga falta”, dijo.
Consultado sobre su situación laboral, explicó que sólo le han salido changas, pero que hace tiempo no tiene un trabajo formal. En la misma situación está su mujer, Gabriela.
Junto a ellos está Luis Araoz, un vecino del barrio San Justo que se solidarizó con ellos y les ofreció un techo para que puedan pasar la noche. Pero se trata de una solución transitoria.
Al ser consultados sobre dónde dormían antes de que los ayudaran, dijeron que “en una tapera”. El frío y la lluvia hacen todavía más compleja la situación de estas personas.
Jorge dejó su número de teléfono (154241842) por si algún vecino tiene un trabajo para el. Y, ante la necesidad de ropa y abrigo, quienes quieran colaborar pueden llevar los elementos a San Lorenzo 745, lugar donde están pernoctando actualmente.

