El rubro calzado no le escapa a la realidad económica del país. Desde un taller de reparación manifestaron que algunas personas no tienen dinero para cambiar sus zapatos o zapatillas.
En la misma línea, el encargado del negocio destacó que “hace un año” los pedidos de arreglos se incrementaron. “A fin de año, generalmente se muere la actividad, pero a nosotros no nos ocurrió”, argumentó.
“No hay dinero para cambiar el calzado”
El encargado de un taller de calzado –ubicado sobre bulevar España al 200- manifestó que los villamarienses, en algunos casos, destinan grandes sumas de dinero para comprarse un nuevo zapato.
“La gente a veces sí tiene como opción comprarse un calzado nuevo, pero no de la misma gama, sino que de una gama inferior”, argumentó el dueño del local.
Las reparaciones más frecuentes en el taller, según contaron, son las de parches, con un costo aproximado de 550 pesos. Por otro lado, coser una zapatilla completa sale cerca de 600 pesos. “Una buena zapatilla sale no menos de 2500 pesos, y un buen zapato no menos de 5 mil pesos”, mencionó el muchacho.
Un trabajo sobre una suela y un taco de zapato de hombre “sale de 1000 a 1200 pesos”, dijeron pero destacaron que “se hace sobre un zapato que vale cerca de 5 mil pesos”. “Si se compra un zapato de plástico, de una calidad no tan buena, se consigue por mil pesos, pero la calidad no es la misma”, añadieron.
El propietario del taller destacó que la demanda “viene creciendo hace un año”. Sostuvo que la actividad -sobre finales del 2018- no se resintió. “A fin de año, generalmente se muere la actividad, pero a nosotros no nos ocurrió. El trabajo siguió normal como si nadie se hubiese tomado vacaciones. En otros tiempos la demanda bajaba entre un 40 o 50 por ciento”, concluyó.
Celulares: “La gente prefiere llevarlos a arreglar”
Gustavo, encargado de un local de servicio técnico especificó que la demanda de clientes aumentó debido al cambio de precios en los teléfonos celulares. “Un equipo que antes costaba 4 mil pesos, ahora vale 9 mil, y la gente al momento de notar un fallo prefiere llevarlo a arreglar. Nadie puede darse el lujo de comprarse otro”, dilucidó.
Según el especialista, las reparaciones más frecuentes son: cambio de módulo, baño químico (cuando se humedecen los equipos), modificación de los pines de carga, esta última con un costo que ronda entre los 400 y los 600 pesos, (dependiendo del modelo del teléfono).
El general de los trabajos “no pasan de los 800 pesos”, señalaron desde la casa de reparaciones. “Salvo la de modulo”, diferenciaron. Las unidades se fabrican selladas, y para trabajar sobre ellas se precisa una mayor cantidad de tiempo y herramientas. “El precio de los módulos saltó de 1500 a 2500 y los que salían 2500, ahora salen casi 3800 pesos”, profundizaron.
La conducta ha variado, incluso, logrando que los usuarios se vuelquen a comprar celulares con tiempo de uso. “Ha venido mucha gente queriendo comprar equipos usados. Cuando hay crisis, uno entra a preguntar por un equipo nuevo y diez ingresan para preguntar por equipos usados”, dijo Gustavo.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal Villa María
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“No hay dinero para cambiar el calzado”
El encargado de un taller de calzado –ubicado sobre bulevar España al 200- manifestó que los villamarienses, en algunos casos, destinan grandes sumas de dinero para comprarse un nuevo zapato.
“La gente a veces sí tiene como opción comprarse un calzado nuevo, pero no de la misma gama, sino que de una gama inferior”, argumentó el dueño del local.
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Un trabajo sobre una suela y un taco de zapato de hombre “sale de 1000 a 1200 pesos”, dijeron pero destacaron que “se hace sobre un zapato que vale cerca de 5 mil pesos”. “Si se compra un zapato de plástico, de una calidad no tan buena, se consigue por mil pesos, pero la calidad no es la misma”, añadieron.
El propietario del taller destacó que la demanda “viene creciendo hace un año”. Sostuvo que la actividad -sobre finales del 2018- no se resintió. “A fin de año, generalmente se muere la actividad, pero a nosotros no nos ocurrió. El trabajo siguió normal como si nadie se hubiese tomado vacaciones. En otros tiempos la demanda bajaba entre un 40 o 50 por ciento”, concluyó.
Celulares: “La gente prefiere llevarlos a arreglar”
Gustavo, encargado de un local de servicio técnico especificó que la demanda de clientes aumentó debido al cambio de precios en los teléfonos celulares. “Un equipo que antes costaba 4 mil pesos, ahora vale 9 mil, y la gente al momento de notar un fallo prefiere llevarlo a arreglar. Nadie puede darse el lujo de comprarse otro”, dilucidó.
Según el especialista, las reparaciones más frecuentes son: cambio de módulo, baño químico (cuando se humedecen los equipos), modificación de los pines de carga, esta última con un costo que ronda entre los 400 y los 600 pesos, (dependiendo del modelo del teléfono).
El general de los trabajos “no pasan de los 800 pesos”, señalaron desde la casa de reparaciones. “Salvo la de modulo”, diferenciaron. Las unidades se fabrican selladas, y para trabajar sobre ellas se precisa una mayor cantidad de tiempo y herramientas. “El precio de los módulos saltó de 1500 a 2500 y los que salían 2500, ahora salen casi 3800 pesos”, profundizaron.
La conducta ha variado, incluso, logrando que los usuarios se vuelquen a comprar celulares con tiempo de uso. “Ha venido mucha gente queriendo comprar equipos usados. Cuando hay crisis, uno entra a preguntar por un equipo nuevo y diez ingresan para preguntar por equipos usados”, dijo Gustavo.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal Villa María


