El empresario Aldo Roggio fue finalmente aceptado ayer como "arrepentido" por el juez federal Claudio Bonadio en la causa por los cuadernos de las supuestas coimas, tras haber reconocido que le pagó dádivas al exsecretario de Transporte del kirchnerismo Ricardo Jaime.
Luego de tres jornadas de indagatoria, el magistrado homologó finalmente el acuerdo para que el titular de la poderosa constructora se convierta en imputado colaborador en esta investigación.
El empresario quedó imputado como partícipe necesario del delito de asociación ilícita, por la que los principales directivos de empresas de primera línea entregaban coimas millonarias, principalmente a Roberto Baratta, mano derecha del por entonces ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
Durante su declaración de este miércoles, Roggio aceptó haberle pagado a Jaime el 5 por ciento de los subsidios del Ferrocarril Urquiza como soborno, indicaron fuentes judiciales.
Esa línea de tren es manejada por Metrovías, que también tiene la concesión del subte y es una de las principales empresas a su nombre.
Según pudo saber NA, Roggio dijo haberle entregado plata al exsecretario de Transporte para quedarse con la explotación de esos servicios.
A partir de la información brindada por Roggio queda al descubierto otro de los esquemas de recaudación que había en el Ministerio de Planificación, es decir del área de Transporte.
Roggio, que confesó haber cometido delito, reafirmó que también se pagaban coimas por la obra pública, aunque se diferenció respecto del sistema descripto por Carlos Wagner y Juan Chediack sobre el funcionamiento del "club de la obra pública".
Señaló que desde el Ministerio de Planificación le retrasaban los pagos por obra pública y le pedían dinero para agilizarlos. Entre los exfuncionarios que nombró como los autores de los pedidos y receptores de las coimas están el exministro Julio De Vido, el exsecretario de Obras Públicas, José López, el exsegundo de Planificación, Roberto Baratta, y el encargado de los corredores viales, Claudio Uberti.
Desde la empresa aclararon que "la exigencia se afrontó siempre con el margen de rentabilidad, luego de pagar todos los gastos relacionados con la operación segura de los servicios".
Roggio había declarado como arrepentido anteayer ante el fiscal Carlos Stornelli, cuando reveló haber hecho aportes de campaña de forma ilegal para el kirchnerismo de manera personal.
Sin embargo, esas declaraciones en calidad de arrepentido no convencieron a los investigadores del caso y se dispuso un cuarto intermedio de su indagatoria hasta esta tarde.
En su nueva exposición, el juez Claudio Bonadio aceptó homologar el acuerdo para sumar a Roggio como imputado arrepentido.
Tras confirmar esto, el empresario se retiró anoche de Comodoro Py.
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El empresario quedó imputado como partícipe necesario del delito de asociación ilícita, por la que los principales directivos de empresas de primera línea entregaban coimas millonarias, principalmente a Roberto Baratta, mano derecha del por entonces ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
Durante su declaración de este miércoles, Roggio aceptó haberle pagado a Jaime el 5 por ciento de los subsidios del Ferrocarril Urquiza como soborno, indicaron fuentes judiciales.
Esa línea de tren es manejada por Metrovías, que también tiene la concesión del subte y es una de las principales empresas a su nombre.
Según pudo saber NA, Roggio dijo haberle entregado plata al exsecretario de Transporte para quedarse con la explotación de esos servicios.
A partir de la información brindada por Roggio queda al descubierto otro de los esquemas de recaudación que había en el Ministerio de Planificación, es decir del área de Transporte.
Roggio, que confesó haber cometido delito, reafirmó que también se pagaban coimas por la obra pública, aunque se diferenció respecto del sistema descripto por Carlos Wagner y Juan Chediack sobre el funcionamiento del "club de la obra pública".
Señaló que desde el Ministerio de Planificación le retrasaban los pagos por obra pública y le pedían dinero para agilizarlos. Entre los exfuncionarios que nombró como los autores de los pedidos y receptores de las coimas están el exministro Julio De Vido, el exsecretario de Obras Públicas, José López, el exsegundo de Planificación, Roberto Baratta, y el encargado de los corredores viales, Claudio Uberti.
Desde la empresa aclararon que "la exigencia se afrontó siempre con el margen de rentabilidad, luego de pagar todos los gastos relacionados con la operación segura de los servicios".
Roggio había declarado como arrepentido anteayer ante el fiscal Carlos Stornelli, cuando reveló haber hecho aportes de campaña de forma ilegal para el kirchnerismo de manera personal.
Sin embargo, esas declaraciones en calidad de arrepentido no convencieron a los investigadores del caso y se dispuso un cuarto intermedio de su indagatoria hasta esta tarde.
En su nueva exposición, el juez Claudio Bonadio aceptó homologar el acuerdo para sumar a Roggio como imputado arrepentido.
Tras confirmar esto, el empresario se retiró anoche de Comodoro Py.

