Desde la medianoche del viernes 20 de marzo las reglas son claras: el aislamiento social es preventivo y obligatorio, y son muy pocas las actividades que, a lo largo de las semanas, se han flexibilizado.

En el barrio Centro Norte de la capital cordobesa, de acuerdo con la información publicada en la página del Ministerio Público Fiscal, se dio un episodio insólito.

Denuncia y clausura

Tras varios llamados al teléfono dispuesto para denunciar a quienes incumplan la cuarentena por la pandemia de coronavirus, miembros de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) arribaron a una peluquería —rubro no habilitado por el decreto presidencial— ubicado en la zona y constataron que, efectivamente, el local tenía sus puertas abiertas. Y no solo eso, la propietaria se encontraba cortándole el cabello a una clienta.

Inmediatamente, en esas circunstancias, los efectivos corroboraron el quebrantamiento de la normativa y labraron las actas correspondientes. Por otra parte, el cliente tuvo que regresar a su hogar y la peluquera cerrar el comercio.