Espacio Incaa Villa María (Sabattini 200) exhibirá hoy a las 18.30 el largometraje ficcional “Margen de error”.
La película con guión y dirección de la cordobesa Liliana Paolinelli cuenta sobre Iris, una mujer adulta que se enamora de una joven adolescente de 18 años (Maia). Celos, diferencias generacionales, secretos, malentendidos y crisis matrimoniales son parte de la propuesta audiovisual.
La directora de “Por sus propios ojos” (2007) y “Lengua Materna” (2010) y “Amar es bendito” (2013) continúa la línea de temáticas relacionadas al mundo lésbico.
En diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA, la realizadora del film, Liliana Paolinelli, se refirió al trabajo realizado, la manera de encarar sus temáticas y el camino del largometraje.
-¿De qué trata “Margen de error”?
-Se trata de un caso de un enamoramiento virtual que tiene una mujer lesbiana de cincuenta y pico de años de una chica más joven, hija de una amiga que va a estudiar a Buenos Aires. Con las semanas de convivencia va creyendo que algunos signos que percibe de la chica están dirigidos a ella. La película cuenta el derrotero de este equívoco que crea una ilusión.
-Abordás en tus películas éstas temáticas, ¿cómo ha sido tu trabajo a lo largo de los años?
-Vengo trabajando el tema de historias sobre lesbianas. Ya es la tercera película en cine. Incluso en los años noventa incursioné un poco en la temática, pero en video. Fui abordando temáticas en relación a las cuestiones que me preocupaban en ese momento. Si me remonto a “Lengua materna”, que fue hace nueve años, justo se dio el estreno en consonancia con la sanción del matrimonio igualitario. Después abordé el tema de los celos, la posesión y un poquito abriéndome a la temática de esas parejas de a tres. Salió el tema del “poliamor”. Sin darme cuenta empecé a hablar de algo de lo que se iba a hablar en estos últimos años.
-¿Con “Margen de error sucedió algo parecido”?
-“Margen...” viene en una época de la vida en la que yo me siento afín a la edad que tiene la protagonista. Entonces tenía ganas de hablar un poco de las diferencias y los códigos distintos de las generaciones. De cómo se encuentran, si se tiene que dar un encuentro, dos mujeres, una lesbiana con otra chica que está recién empezando a descubrir qué es lo que quiere.
-¿Cómo fue el trabajo con las actrices?
-Quería trabajar con Susana Pampín y le iba pasando todas las versiones del guión. Ella opinaba, yo tomaba sus comentarios y hacía reescrituras. El principal desafió era encontrar la actriz que interpretara a Maia. Tenía que ser una actriz muy joven pero con mucha experiencia. Ensayamos bastante. Hicimos un mes de ensayos de las escenas más importantes de la película.
-¿Qué ha cambiado en vos desde tus comienzos en el cine?
-Hace poco revisé algunos videos que hice en el ‘88 y hay cosas en las que me encuentro y otras en las que no. Hay cosas muy lindas en esos años, con muchas exigencias técnicas y con condiciones de producción paupérrimas. Años en los que no existían los videoclubes. Aprendíamos cine de los libros, de ver fotogramas de las películas clásicas, porque no teníamos acceso. Ver esos trabajos me conmueve por la búsqueda. Los valoro porque digo: “Con cuanta libertad trabajaba”. A partir de los años de “Por sus propios ojos” empecé a trabajar en el cine más profesional, que coincidió con mi venida a Buenos Aires. Encuentro muchas cosas, diferencia de ritmo. Si hoy tuviera que filmar “En sus...” lo haría de otra manera. A veces me reconozco y otras no. En relación a los trabajos que hacía en los ‘90 creo que voy perdiendo cosas. Las personas cambiamos. En esos años había un asombro y eso se trasladaba a las imágenes. La acumulación de años te hace tener un pie en el freno. Mi cine es más maduro y ahora sé como hacer lo que busco.
-La ciudad tiene una amplia comunidad de realizadores audiovisuales, ¿qué les dirías?
-Lo audiovisual tiene un gran futuro. Es un campo muy basto. Van a tener dificultades como las que tenemos los directores con más experiencia. Si les gusta lo que están haciendo y tienen algo que contar y que mostrar, tienen que seguir adelante y ser muy cabeza dura. Imponerse a las dificultades que han existido siempre y van a seguir existiendo.
-¿Con qué se va a encontrar el público?
-No es una película para mujeres. Todas la van a pasar muy bien en el cine y se van a poder identificar con los personajes. Es muy abierta. La gente sale muy contenta de ver la película.
“Margen de error” se estrenó el 29 de agosto en varias salas de capital y del interior del país. Pasó por Bafici 2019 y se alzó con el premio a la Mejor Dirección de Arte.
Roque Guzmán. Redacción Puntal
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La directora de “Por sus propios ojos” (2007) y “Lengua Materna” (2010) y “Amar es bendito” (2013) continúa la línea de temáticas relacionadas al mundo lésbico.
En diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA, la realizadora del film, Liliana Paolinelli, se refirió al trabajo realizado, la manera de encarar sus temáticas y el camino del largometraje.
-¿De qué trata “Margen de error”?
-Se trata de un caso de un enamoramiento virtual que tiene una mujer lesbiana de cincuenta y pico de años de una chica más joven, hija de una amiga que va a estudiar a Buenos Aires. Con las semanas de convivencia va creyendo que algunos signos que percibe de la chica están dirigidos a ella. La película cuenta el derrotero de este equívoco que crea una ilusión.
-Abordás en tus películas éstas temáticas, ¿cómo ha sido tu trabajo a lo largo de los años?
-Vengo trabajando el tema de historias sobre lesbianas. Ya es la tercera película en cine. Incluso en los años noventa incursioné un poco en la temática, pero en video. Fui abordando temáticas en relación a las cuestiones que me preocupaban en ese momento. Si me remonto a “Lengua materna”, que fue hace nueve años, justo se dio el estreno en consonancia con la sanción del matrimonio igualitario. Después abordé el tema de los celos, la posesión y un poquito abriéndome a la temática de esas parejas de a tres. Salió el tema del “poliamor”. Sin darme cuenta empecé a hablar de algo de lo que se iba a hablar en estos últimos años.
-¿Con “Margen de error sucedió algo parecido”?
-“Margen...” viene en una época de la vida en la que yo me siento afín a la edad que tiene la protagonista. Entonces tenía ganas de hablar un poco de las diferencias y los códigos distintos de las generaciones. De cómo se encuentran, si se tiene que dar un encuentro, dos mujeres, una lesbiana con otra chica que está recién empezando a descubrir qué es lo que quiere.
-¿Cómo fue el trabajo con las actrices?
-Quería trabajar con Susana Pampín y le iba pasando todas las versiones del guión. Ella opinaba, yo tomaba sus comentarios y hacía reescrituras. El principal desafió era encontrar la actriz que interpretara a Maia. Tenía que ser una actriz muy joven pero con mucha experiencia. Ensayamos bastante. Hicimos un mes de ensayos de las escenas más importantes de la película.
-¿Qué ha cambiado en vos desde tus comienzos en el cine?
-Hace poco revisé algunos videos que hice en el ‘88 y hay cosas en las que me encuentro y otras en las que no. Hay cosas muy lindas en esos años, con muchas exigencias técnicas y con condiciones de producción paupérrimas. Años en los que no existían los videoclubes. Aprendíamos cine de los libros, de ver fotogramas de las películas clásicas, porque no teníamos acceso. Ver esos trabajos me conmueve por la búsqueda. Los valoro porque digo: “Con cuanta libertad trabajaba”. A partir de los años de “Por sus propios ojos” empecé a trabajar en el cine más profesional, que coincidió con mi venida a Buenos Aires. Encuentro muchas cosas, diferencia de ritmo. Si hoy tuviera que filmar “En sus...” lo haría de otra manera. A veces me reconozco y otras no. En relación a los trabajos que hacía en los ‘90 creo que voy perdiendo cosas. Las personas cambiamos. En esos años había un asombro y eso se trasladaba a las imágenes. La acumulación de años te hace tener un pie en el freno. Mi cine es más maduro y ahora sé como hacer lo que busco.
-La ciudad tiene una amplia comunidad de realizadores audiovisuales, ¿qué les dirías?
-Lo audiovisual tiene un gran futuro. Es un campo muy basto. Van a tener dificultades como las que tenemos los directores con más experiencia. Si les gusta lo que están haciendo y tienen algo que contar y que mostrar, tienen que seguir adelante y ser muy cabeza dura. Imponerse a las dificultades que han existido siempre y van a seguir existiendo.
-¿Con qué se va a encontrar el público?
-No es una película para mujeres. Todas la van a pasar muy bien en el cine y se van a poder identificar con los personajes. Es muy abierta. La gente sale muy contenta de ver la película.
“Margen de error” se estrenó el 29 de agosto en varias salas de capital y del interior del país. Pasó por Bafici 2019 y se alzó con el premio a la Mejor Dirección de Arte.
Roque Guzmán. Redacción Puntal
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