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José Benítez dictará un workshop de movimiento contemporáneo

Se trata de tres horas en las que se reconocerá al cuerpo como un instrumento para el arte escénico. Además el reconocido bailarín abordará técnicas de improvisación y composición instantánea

A las 17 se llevará adelante el workshop “LAB de movimiento contemporáneo”. La capacitación estará a cargo del reconocido bailarín villamariense José Benítez y organizado por la Subsecretaría de Cultura del Municipio local.

Se trata de una clase única que tendrá lugar en la Casona del Patrimonio Histórico (Dante Alighieri 299), aprovechando la corta visita a la ciudad de Benítez. 

Serán tres horas en las que se reconocerá al cuerpo como un instrumento para el arte escénico contemporáneo en general, no sólo para la danza.

Se recorrerán las técnicas actuales y el bailarín enseñará sobre el repertorio de secuencias coreográficas propias. Finalmente, se trabajarán técnicas de improvisación y composición instantánea.

El villamariense viene de haber participado en la obra “El Mesías”, bajo la dirección de Mauricio Wainrot. En esa ocasión, junto a Valentín Gortari -otro bailarín local-, fue parte del ballet en el Teatro del Bicentenario de San Juan.

En diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA, José Benítez se refirió a la capacitación que brindará hoy, a la experiencia en “El Mesías” y a su futuro junto al ballet local “Danzable” de la UNVM.

-¿A quiénes va dirigido el whorkshop?

-Bailarines y bailarinas; también actores a los que le interese entrar al mundo de la coreografía o la danza y que les interese la expresión corporal o el uso del cuerpo como instrumento escénico.

-¿Existe aún un choque entre la danza clásica y la contemporánea?

-En un punto fue así y es así, de algún modo. Pero hoy en día para un bailarín tener el conocimiento de ambas técnicas es fundamental y primordial. Sin el conocimiento de una u otra técnica para poder enriquecerse en el vocabulario de la danza, hoy en día no vas a ningún lado. Muchas veces podemos hacer al azar algo, danza o no, y que salga bien. Pero con el conocimiento de la técnica uno tiene el control.

-Fuiste parte de la obra “El Mesías” en San Juan, ¿cómo fue participar de este ballet pluriprovincial?

-Fue una experiencia hermosa, de proyección profesional que hoy en Argentina, por fuera de los ballets estables de cada teatro, no se está dando. Haberlo hecho por primera vez con bailarines profesionales que no integraban una compañía profesional fue hacer un ensamble para la producción. Fueron llamados a audición y se armó un grupo de unas 30 personas. Y en tres meses pudimos sacar una obra “ultra compleja” en cuanto a lo coreográfico. Fue un desafío muy grande para mí y para todos. Al haberme formado en el taller contemporáneo del teatro San Martín de Buenos Aires y al haber sido dirigido por Wainrot, como estudiantes, lo estudiamos mucho a él y a su repertorio. Es un lenguaje que tenemos incorporado en el cuerpo, pero no deja de ser un desafío igual, y algo enriquecedor desde todo punto de vista.

-¿Qué depara tu futuro?

-No puedo estar mucho tiempo quieto. Hablé con Gabriela Redondo, de la Subsecretaría de Cultura de Villa María, que siempre me recibe con las puertas abiertas; organizamos este workshop en este paso por la ciudad para poder brindar mi conocimiento. Es único, y no va a haber otro al menos hasta que regrese que no sé cuándo va a ser. Al mismo tiempo, estoy trabajando con el grupo de danza de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) “Danzable”. Estoy a cargo de su próxima obra, coreografiando su próxima producción. 

-¿Por qué se debe hacer este workshop?

-Primero, son tres horas de un sábado dedicadas totalmente al cuerpo y al conocimiento escénico. Punto número dos, si sos un bailarín o un actor y te interesa ampliar tu lenguaje y tu vocabulario en cuanto a: manejo del cuerpo, del cuerpo escénico, lenguajes y técnicas nuevas, también poner a prueba tu inteligencia y capacidad de composición instantánea; es una oportunidad para aprovechar. Por último, para encontrarse con la danza desde otro lugar, un espacio que no solamente es contemporáneo o clásico sino que tiene que ver con un lugar más propio. Así también enseñarme a mí otras maneras de bailar más personales que quieran mostrar a la hora de improvisar.



Roque Guzmán.  Redacción Puntal Villa María

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