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Feminismo en las calles: "Ni un derecho menos, los derechos no son privilegios"

Con una contundente participación, mujeres se congregaron alrededor de Plaza Centenario con un fuerte pedido. Además se realizó una colecta de alimentos para comedores y merenderos de la ciudad

Cientos de mujeres y disidencias se movilizaron este viernes por las calles de Villa María en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. La marcha, que se desarrolló bajo la consigna “Ni un derecho menos, los derechos no son privilegios”, congregó a organizaciones, gremios y espacios de militancia local.

Desde la Asamblea transfeminista Villa María - Villa Nueva y la Asamblea Intersindical de Mujeres, se organizó una concentración en Plaza Centenario y respondiendo a la emergencia alimentaria, se receptaron alimentos no perecederos que serán entregados a comedores de la ciudad.

Además, ese mismo día, en Radio Tecnoteca, se realizó un programa especial, donde profesionales, estudiantes y referentes levantaron sus voces en una nueva jornada de lucha.

Los reclamos

A través de un texto difundido por la organización, los reclamos que se manifiestan este año son particulares y están relacionados a las situación de crisis que atraviesa el país y el ajuste feroz que realiza el gobierno nacional: “Emergencia alimentaria; económica; de salud; habitacional; educativa; laboral; ambiental; científica; de soberanía; en las tareas de cuidado y emergencia previsional”, indica el documento.

Del mismo modo señala: “Que el ajuste lo paguen quienes fugan capitales que el ajuste lo paguen quienes nos endeudaron. Que el ajuste lo paguen quienes trajeron al FMI. Saquen la motosierra de nuestros derechos. El pueblo no puede ser variable de ajuste”.

En diálogo con este medio, Gimena Loza, subsecretaria de Género, Diversidad y Derechos Humanos de Adiuvim, quién formó parte del movimiento que se realizó a partir de las 19 horas en la zona céntrica de la ciudad, explicó que la convocatoria local lleva varias semanas de planificación desde diferentes sectores.

“Este año nuestro reclamo es en torno a la emergencia, nos encontramos, principalmente las mujeres trabajadoras que no pertenecen al ámbito formal, en una situación de crisis y sobre todo lo que está pasando en los barrios con los comedores populares es preocupante”, indicó.

Remarcó que la situación es “gravísima”, “lo vemos en los niños y en los adultos mayores”, señaló.

La docente e investigadora de la UNVM se mostró visiblemente angustiada por la coyuntura social y el impacto que genera: “El consumo de carne y leche cae y vemos que los principales afectados son los más chicos y todo lo que tiene que ver con la alimentación repercute en el rendimiento educativo y la salud. Vemos con mucha preocupación lo que sucede y por eso a lo que trabajamos cada 8 de marzo, le hemos sumado una colecta de alimentos porque la situación es triste y preocupante”, dijo, advirtiendo que los despidos y la falta laboral repercute en las economías de las familias más vulnerables de Villa María.

Plaza Centenario

Nuevamente la Plaza Centenario fue el epicentro de la concentración, sitio que tiene una carga simbólica para la ciudad ya que muchos de los grandes acontecimientos, reclamos sociales e incluso los festejos se congregan allí.

Es por ello que en la oportunidad, no se realizó un recorrido como en años anteriores (tribunales, Asistencia Pública, Concejo Deliberante y Municipalidad), sino que se caminó alrededor de la plaza, evocando a las abuelas y madres de Plaza de Mayo.

Cabe señalar que la última gran movilización fue el cacerolazo del 24 de enero en contra del ajuste del presidente Javier Milei.

De hecho en esta fecha de conmemoración por el Día de la Mujer trabajadora, se recuperan algunos artículos planteados en el primer mes del año.

“El 8 de marzo lo tomamos de una manera muy especial, sobre todo porque las mujeres somos uno de los sectores más empobrecidos, desde la niñez hasta la etapa de la jubilación también. A eso se le suman los despidos y las compañeras que trabajan de manera precarizada y en la formalidad, tienen salarios con paritarias totalmente devaluadas”, reflexionó Loza y agregó que también se suma la triste situación de aquellas mujeres que ejercen la crianza de sus hijos solas.

“Tienen que afrontar: llenar la heladera, pagar los servicios, pagar un alquiler y enviar los niños a la escuela”, manifestó, describiendo una realidad que se vuelve cada día más agobiante para las mujeres de menores recursos.

“No hay ningún canal de diálogo con este gobierno nacional para mejorar la situación y parece que solo es romper y aguantar, con un total desconocimiento del funcionamiento de las instituciones que están arrasando”, cerró.

La marcha culminó en paz con una contundente participación.