Según las autoridades locales, hasta las 8 de este jueves tres personas habían muerto y 558 permanecían desaparecidas, mientras que dos habitantes fueron rescatados.
El operativo se reforzó con la llegada de un helicóptero preparado para vuelos a gran altura y otros grupos especializados. Además, 111 rescatistas arribaron posteriormente al distrito para sumarse a las tareas de emergencia.
Uno de los principales objetivos es resolver un bloqueo ubicado aguas arriba, considerado un riesgo para los equipos que trabajan en el lugar. Una vez controlada esa situación, podrán avanzar con mayor seguridad sobre los escombros acumulados a unos tres kilómetros del puerto.
Las autoridades informaron además que 260 de las personas desaparecidas serían ciudadanos extranjeros.
Mientras continúan las tareas, nuevos grupos de socorro se trasladan hacia la zona con equipos de comunicación, detección, rescate y apoyo logístico.