Fuentes policiales no dieron cuenta de que se tratara de un posible hecho de robo, ya que no se registró que faltaran elementos en la iglesia.
No obstante, el hombre fue aprehendido por el delito de daño en flagrancia, debido a que se determinó que el mismo presentaba un corte en el antebrazo derecho (a la altura de la muñeca). Aparentemente, el vándalo habría usado dicha parte del cuerpo para dañar el edificio.

