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Unos 5 mil niños de las dos Villas festejaron su día en el Anfiteatro

Fue el tercer año consecutivo que “Las Iguanas Solidarias” realizaron el mega evento en el coliseo local. Su presidenta, Carla Tais, habló del compromiso que la ONG asumió para con los casos de extrema necesidad

Quizás no haya mejor noticia sobre el Anfiteatro que saberlo abierto para todo el mundo. Sin precios cerrados ni boleterías abiertas. Sin dinero de por medio ni entradas prohibitivas. 

Si a eso se le suma que las gradas estaban repletas de “la población ideal” (es decir, de chicos) entonces el evento es una fiesta y el día de invierno se vuelve de primavera; pura canción de redención. 

Carla Tais es profesora para sordos en el Instituto de Discapacitados Auditivos de la ciudad (IDA) y desde hace dos años, presidenta de Las Iguanas Solidarias; la ONG que coordinó este Día del Niño, tardío y maravilloso.

“Es el tercer año que repetimos este evento”, comentó en el backstage del Anfi mientras la Circoteca del Terror lanzaba cuchillos y una chica en malla negra trepaba por una tela roja hasta el cielo. 

-¿Cómo nació este proyecto?

-Durante nuestros dos primeros años de vida, “las iguanas” siempre hacíamos algo para el Día del Niño; ya sea en comedores o en lugares más pequeños. Y nos daba un poco de bronca que en el interior no hubiese megaeventos, como los que se organizaban en  el Kempes de Córdoba o como Un sol para los chicos de Unicef. Y Villa María es muy colaboradora. Así que nos pareció muy bueno intentarlo y que Villa María tuviera las mismas oportunidades que las grandes ciudades.

-¿Pidieron algún tipo de asesoramiento?

-Sí. En 2016 viajamos a Córdoba y fuimos a Cadena 3. Allá nos recibió Mario Pereyra, que nos atendió muy bien. Él nos contó cómo se organizaba un evento para los chicos en el Kempes y tomamos nota de todo. Pero donde menos cómodos nos sentimos fue cuando nos planteó que teníamos que ir a pedirle al Estado que nos ayudara.

-¿Por qué razón?

-Porque nosotros no tenemos bandera política sino que sólo trabajamos con quien lo necesite. Pero Mario nos explicó que uno no le pide al partido político sino al Estado. Y que al pagar los impuestos, teníamos derecho a ese pedido.

-¿Y cómo resolvieron ese dilema?

-Hablamos con el Ente de Deporte y Turismo de la ciudad, que nos acompañó mucho en los dos primeros años. Pero este año estuvo bastante complicada la organización y tuvimos que auto gestionarnos debido a la crisis. Por suerte, muchas empresas y gente común nos hicieron un montón de aportes y donaciones.

-¿Qué balance hacen del evento?

-Salió muy tarde la difusión y por ahí la expectativa de gente era mayor. Pensá que el primer año entraron 12 mil personas, el segundo 8.500 y este año andamos por las 5 mil. ¡Y eso que nos acompañó el tiempo! 

El nacimiento de una idea 

-¿Cuál es la génesis de “Las Iguanas Solidarias”?

-Nacimos hace 5 años con la inundacón que hubo en La Plata. Éramos gente que no se conocía de ningún lado y nos autoconvocamos para organizar las donaciones de una campaña, así que allá fuimos todos. Nos salió tan bien esa campaña que decidimos armar algo. En su momento éramos un grupo informal; pero ahora estamos en regla. Tenemos la personería jurídica de ONG sin fines de lucro.

-¿Y el nombre?

-Es una historia rara. Tiene que ver con que tres integrantes tenían tatuadas iguanas en los brazos. Y como trabajábamos a la siesta porque todos laburábamos de otra cosa, quedó ese nombre. Después nos enteramos que la iguana es un animal solidario. Toda una historia que se dio de casualidad pero nos cerró por todos lados.

-¿En cuáles de todas las campañas que realizan están poniendo el foco?

-Nuestro objeto social es el de ser nexo ante alguna necesidad. Así figura en nuestro estatuto. No trabajamos ante algo puntual sino cuando nos llama una urgencia. 

-¿Por ejemplo?

-A veces, por ejemplo, ocurre que se prende fuego una casa y allá estamos nosotros. La última campaña que hicimos fue hace dos meses para ayudar a diez familias que viven a la orilla del río en Villa Nueva en una situación muy precaria, sin luz ni agua potable. 

-¿Y de qué modo los ayudaron?

Hicimos un relevamiento sobre sus necesidades. Nos pedían cocina, camas, colchones. Y lo fuimos armando por familia. Por suerte le conseguimos todo.

-Es sabido el compromiso que tienen con los pacientes del Hospital Pasteur.

-Sí. Una de nuestras actividades consiste en preparar los ajuares para los recién nacidos. Hace 3 años que lo hacemos. Y es tanto para las parturientas como para los recién nacidos. Cuando alguien sin recursos llega al hospital, las mismas enfermeras le dan el ajuar que les hemos preparado. 

-¿Hay más pedidos con la actual crisis económica?

-Sí. La demanda es cada vez mayor. Sobre todo de alimentos. Por eso este año hemos pedido a modo de entrada un alimento no perecedero. Es algo que tuvimos que hacer por necesidad, ya que no tenemos ese “stock” en casa. Lo que sí tenemos es calzado, ropa, pañales y muebles. Así que nos pareció oportuno. También hubo empresas que nos donaron juguetes y ropa que hoy estamos sorteando.

-¿Y los espectáculos?

-Nos colaboraron de manera gratuita y a ellos les agradecemos profundamente. A RIP, que es el Rejunte Impensado de Payasos; a los Payahospitalarios; a Coquito Sodero y su hija Florencia, y al grupo de cuarteto cordobés Facu y la Fuerza. También a la Academia Pasión “El Ceibo” con sus 180 alumnas y su profesor Germán, que participaron en la coreografía.

Cuando la acróbata desciende por su tela roja del cielo del Anfi y los chicos aplauden a rabiar, Carla me dice las últimas palabras; acaso a modo de conclusión sensible.

“¿Ves? Eso también es lo importante. Hay muchos chicos que no conocían el Anfi y hoy vienen por primera vez. Esos chicos y sus padres no se pueden pagar una entrada pero hoy por suerte están aquí”, expresó. Y acaso un día, cuando sean grandes, digan: “Mi primera vez en el Anfi fue para el Día del Niño del 2018. Era un día soleado y maravilloso con payasos, puflitos y música en las gradas”. Pura canción de redención.

Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María.

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